viernes, 31 de diciembre de 2021
jueves, 30 de diciembre de 2021
El estrés de segunda mano: qué es y cómo defendernos
El estrés de segunda mano es como el humo de los fumadores. Todos lo inhalamos y quedamos "contagiados" de la negatividad, la preocupación y la angustia ajena. ¿Hay algún modo de ser inmunes a este fenómeno?
Hay quien dice que el estrés de segunda mano puede ser tan nocivo como el humo del tabaco que nos llega de los fumadores que nos rodean. Esta realidad se define como nuestra vulnerabilidad a los estados estresantes de los demás, es quedar “contagiados” de ese nerviosismo de nuestro compañero de trabajo, de la angustia y el agotamiento mental que padece nuestra pareja, etc.
Todos lo hemos experimentado alguna vez. Basta con pasar unas horas con ese amigo que siempre parece ir al límite, que se agobia por todo y que se siente superado por las cosas más ínfimas, para experimentar al poco su misma angustia. Quedar impregnados por las emociones de valencia negativa de los demás es algo muy humano, pero también molesto.
Desde un punto de vista neurológico y hasta filogenético, el estrés de segunda mano cumple un fin muy concreto. Es un mecanismo que nos permite intuir peligros al percibir las reacciones de los demás. Si alguien se muestra alarmado, empatizamos con esa emoción para actuar en consecuencia en caso de que hubiera un peligro común.
El problema es que, si bien este recurso nos fue útil en el pasado, en la actualidad es una fuente de sufrimiento innecesaria. La analizamos.
¿Qué es el estrés de segunda mano?
Pocas cosas resultan más fascinantes a nivel neurológico que las neuronas espejo. La empatía es la responsable de que, cuando alguien bosteza, también lo hagamos nosotros. Este mecanismo provoca que al ver a alguien agotado, sintamos por un momento la misma sensación. Así, no nos es difícil entender cuán sensibles somos al sufrimiento y la preocupación ajena.
Es más, trabajos de investigación como los realizados en la Universidad de California, por ejemplo, nos señalan algo interesante. La comunicación no verbal también genera contagios emocionales. Es decir, a veces, basta solo con pasar por una sala donde la gente se muestra agotada, enfadada o preocupada para quedar impregnados de esa sensación.
Por tanto, el estrés de segunda mano es el efecto que tiene sobre nuestro sistema nervioso el hecho de estar en contacto con alguien que padece esa misma tensión física y emocional. Por llamativo que parezca, nuestro organismo llega a producir cortisol (la hormona del estrés) cuando estamos expuestos a figuras que lidian con dicha condición psicológica.
¿Cómo saber si sufres estrés de segunda mano?
Uno de nuestros grandes problemas es que actuamos en piloto automático. Muchas veces funcionamos por inercia hasta que, de pronto, nos sentimos mal y no sabemos por qué. El estrés de segunda mano aparece sin que nos demos cuenta, quitándonos las fuerzas y el ánimo.
- Por término medio, ese malestar es más intenso después de pasar varias horas con una fuente de estrés: jefe, compañero de trabajo, familia, pareja, etc. Nos sentimos “drenados” de energía y con una elevada negatividad.
- Vivimos en entornos muy hiperconectados. No solo quedamos contagiados del estrés laboral. En ocasiones, las redes sociales o los mensajes de nuestros grupos de WhatsApp, por ejemplo, pueden impregnarnos de ese agobio tan molesto, del hastío, la preocupación o la incertidumbre.
- Asimismo, un foco común de este tipo de estrés es tener una pareja que padece una eleva ansiedad, estrés, malestar emocional, etc. Ver al otro sufrir siempre nos afecta.
¿Cómo podemos manejar este tipo de estrés?
El estrés que no se maneja, nos pasa factura física y psicológica. De este modo, al igual que nos protegemos del humo del tabaco de quienes son fumadores, debemos hacer lo mismo con estas realidades. Hacerlo es un ejercicio de primera necesidad que nos permitirá lidiar mejor con hechos que son completamente normales.
Una mentalidad más flexible y porosa ante el estrés
El estrés es una respuesta normal de nuestro cerebro ante hechos que nos superan y que no podemos controlar. Está bien experimentarlo de vez en cuando, pero no es bueno hacer de él nuestra forma de vida. Debemos protegernos y para ello, nada mejor que desarrollar una mente flexible y porosa ante los entornos cargados de emociones estresantes y negativas.
Por tanto, evitemos impregnarnos de la frustración y el malestar ajenos, limitémonos a sentir compasión de quien experimenta estas realidades. Esto nos permitirá situar una barrera de contención. Al compadecernos de esas personas, empatizamos con ellas, pero la negatividad escapa por las esquinas para no quedarse en nuestro interior.
Recuerda tus significados vitales y prioridades
La realidad de los otros es suya y tú tienes la tuya, no dejes que una cosa se diluya con la otra. Cuando veas a los demás atrapados por su estrés, recuerda cuáles son tus prioridades: estar bien contigo mismo, proteger tu calma interna, hacer las cosas bien…
El estrés de segunda mano y la capacidad de prestar ayuda
Si tu pareja sufre estrés, de nada va a servir que también tú quedes contagiado por ese mismo malestar. No le servirás de ayuda. Ambos quedaréis supeditados en un círculo vicioso en el que retroalimentar la negatividad. Quien sufre necesita ayuda y apoyo, seamos capaces de ser proactivos ante el malestar emocional ajeno.
La ecpatía, un recurso mental sano
La ecpatía no es lo opuesto a la empatía, en realidad es su mejor complemento. Nos permite aplicar una contención mental desde la que conectar con los demás, pero sin quedar atrapados/contagiados de sus emociones. Es una balanza psicológica que actúa de protección para uno mismo, y que ayuda a comprender y conectar con la realidad mental del otro.
Para concluir, si bien nos puede resulta complicado aplicar esta serie de estrategias, es bueno iniciar el cambio poco a poco. Estas defensas naturales son básicas para protegernos de emociones angustiantes, procesos manipulativos hasta el clásico burnout emocional.
miércoles, 29 de diciembre de 2021
La irracionalidad racional: el poder de la sinrazón
La teoría de la irracionalidad racional muestra cómo las ideas y decisiones absurdas también obedecen a una lógica. Sin embargo, se trata de una lógica que contradice los principios básicos de la razón. Curioso, ¿verdad?
La irracionalidad racional es un concepto propuesto por el economista Bryan Caplan para describir algo que ya se ha postulado desde varios enfoques de la psicología: el ser humano se comporta con altas dosis de sinrazón, en varias circunstancias. Por contraste con lo que se plantea desde diferentes ámbitos, en gran medida no es la razón la que guía las acciones.
Lo particular del concepto de irracionalidad racional propuesto por Caplan es que las creencias y las conductas muchas veces se ven como irracionales, pero en el fondo sí tienen una lógica. No obedecen a la razón evidente, pero sí a otras formas de racionalidad.
En últimas, lo que prueba la irracionalidad racional es que los seres humanos convierten sus creencias en argumentos, a veces contra toda evidencia. Ocurre en especial en el campo de la religión y de la política. Sin embargo, hay episodios en la historia de la ciencia a los que también se puede aplicar este concepto. Veamos esto más detenidamente.
La irracionalidad racional
Bryan Caplan sostiene que hay dos tipos de racionalidad: epistémica e instrumental. La primera es la racional con “R” mayúscula: las creencias tratan de ajustarse a “la verdad” comprobable. Se eluden las falsedades y se mantiene la mente abierta a las nuevas evidencias. Si las pruebas contradicen las creencias, estas se abandonan.
De otro lado está la racionalidad instrumental. En este caso, dicho de una forma coloquial, se cree que es verdad aquello que le conviene a alguien que lo sea. No se trata de hipocresía u oportunismo. Simplemente, una persona de forma natural elige creer en lo que desea que sea verdad, porque esto le facilita lograr sus objetivos.
Así pues, Bryan Caplan señala que la irracionalidad racional se configura cuando se presenta una tensión: la razón epistémica contradice a la razón instrumental y viceversa. Esta es una circunstancia que no solo se produce de forma individual, sino también colectiva. Caplan indica que es más posible que esto tenga lugar cuando hay dos circunstancias:
- Hay más preferencias que creencias. Ocurre cuando algo es muy atrayente y hace que las creencias queden en segundo plano. Por ejemplo, un género de pésima música se vuelve popular. Aunque esto es evidente, se le empieza a ver como bueno porque es masivo.
- Sostener una creencia errónea no implica un alto coste. O sea que se puede seguir en el error, sin que haya consecuencias negativas para quien lo sostiene.
Preferencias y creencias
¿Cómo es que las preferencias terminan tomando el lugar de las creencias racionales? El planteamiento de la irracionalidad racional sostiene que esto ocurre cuando aparecen nuevas creencias tan atractivas que relajan el criterio de verdad de las personas.
En general, sucede cuando se presenta una o varias de las siguientes condiciones:
- Sesgo de interés propio. Creer en algo beneficia de forma personal a quien cree en ello, o al grupo con el que se identifica. Si alguien es vegano, tenderá a creer en lo que digan otros veganos, incluso si esto es descabellado.
- Creencias por autoimagen. Se tiende a creer más en aquello que reafirme la imagen de uno mismo, o la que se quiere adoptar y proyectar. Si quiero verme valiente, creeré con más facilidad en todo aquello que me llame al arrojo, por tonto que sea.
- Creencias por vinculación social. Se preservan las creencias que permiten mantenerse como parte de un grupo o acceder a un grupo al que se quiere entrar.
- Sesgo de coherencia. Se cree más en las nuevas ideas que se ajusten a las ya existentes, aunque no haya evidencias que las avalen.
Creer en lo que se quiere creer…
La teoría de la irracionalidad racional plantea que muchas veces se cree en lo que se quiere creer, incluso si hay evidencias de que eso no es cierto. ¿Por qué? Las personas y los colectivos sacan algún beneficio de esa suerte de autoengaño no deliberado. Les satisface algún interés y por eso se mantienen en sus trece.
Esto tiene grandes implicaciones, sobre todo en el terreno político. Es claro que muchos pueblos eligen gobernantes inconvenientes y luego nadie se explica por qué. La teoría de la irracionalidad racional da cuenta de las razones por las cuales ocurre ese fenómeno.
En últimas, desde el punto de vista colectivo, vale más el peso de la atracción que el de las ideas. Esa es la razón por la que muchas veces se imponen colectivamente creencias descabelladas: ofrecen algo (un paraíso, una salvación, un bienestar único, etc.). Este se vuelve tan atractivo, que se renuncia a la razón.
martes, 28 de diciembre de 2021
Las 5 mejores películas de Orson Welles
La intriga, el suspense y la moralidad son protagonistas en las películas de este gran cineasta. Su producción en la gran pantalla ha tenido una gran acogida por parte de público y crítica. ¿A qué se debe?
Cuando hablamos de directores de cine históricos tenemos que mencionar a aquellos que destacaban, incluso, por participar como actores, guionistas y productores; es decir, se convertían en cineastas polifacéticos. Por eso, queremos conocer cuáles son las mejores películas de Orson Welles y su contribución en cada una de ellas.
Welles nació en Estados Unidos para pasar a la historia por rodar películas en las que predominan la acción, la reflexión y la moralidad. Además, también ha sido reconocido por revitalizar el teatro, actualizar la manera de hacer radio y por mostrarnos en la gran pantalla parajes de todo el mundo. Un maestro al que hoy queremos conocer a través de sus producciones.
1. Ciudadano Kane
En 1941, Orson Welles realiza una de las grandes obras maestras del cine. Dentro del género del drama, participa no solo como director, sino también como escritor, productor y actor. Consiguió un Óscar al mejor guion, escrito junto a Herman Jacob Mankiewicz. Recordemos que también estuvo nominada en otras categorías. Pero, ¿qué tiene esta película para ser tan emblemática?
El argumento se centra en la figura de Charles Foster Kane, quien muestra una actitud impasible por alcanzar el poder. Al morir, sus últimas palabras fueron “Rosebud”, un concepto que se convierte en un auténtico enigma, lo que supone el inicio de una investigación a través de los periodistas.
Para ello, Orson Welles utiliza la técnica de los flashbacks, aplicada de manera audaz y coherente. De este modo, podemos decir que la historia capta la atención del espectador desde el principio hasta el final.
2. La dama de Shanghai
En 1947, Orson Welles lleva a cabo esta producción de cine negro. Participa él mismo como actor junto a su esposa Rita Hayworth. La intriga, la emoción y el suspense están presentes desde el principio, del mismo modo que se muestran temáticas relacionadas con los engaños y las malas apariencias.
El argumento se centra en la figura de Michael O’Hara, un joven marinero que se enamora profundamente de Elsa Bannister. Se embarca en un viaje junto al marido de esta mujer, Arthur Bannister. A partir de ahí, se desarrolla el grueso de la trama, justo cuando el propio Michael simula su muerte para conseguir el dinero y escapar con Elsa.
3. El tercer hombre
Dos años después, concretamente en 1949, Carol Reed realiza esta película, recibiendo una gran aceptación por parte de la academia. Se podría encasillar dentro del género del cine negro. En ella aparece Orson Welles como uno de los protagonistas, junto a Joseph Cotten y Alida Valli. Veamos algunos aspectos importantes de esta cinta:
- El argumento se ambienta en Viena tras el final de la Segunda Guerra Mundial y el control de los distintos territorios por potencias como Francia, Gran Bretaña, EE. UU. y la URSS.
- Todo se desarrolla con la investigación de un posible asesinato. Este tema se mezcla con una temática vinculada al mercado negro y el contrabando.
- A nivel técnico, podemos decir que cada plano está cuidado. Cada personaje queda retratado de una forma única. A pesar de contar con un presupuesto bajo, supo explotar al máximo las virtudes de una historia tan inquietante como atractiva.
4. El extraño
¿Qué plantea Orson Welles en esta película? Dentro del género del cine negro propio de los thrillers psicológicos de intriga, se trabaja una temática relacionada con el mundo de los nazis. Tengamos en cuenta que se rueda en 1946, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial.
En el argumento se puede descubrir la figura de Wilson, un agente de la comisión de crímenes de guerra. El objetivo es encontrar a Franz Kindler, uno de los principales cerebros de los campos de exterminio nazis.
En general, se podría considerar esta película como una de sus obras maestras, pero que queda relegada a un segundo plano en comparación con otras películas más reconocidas.
5. Sed de mal
Este filme se rueda en 1958 y se enmarca, al igual que las anteriores, en el género del cine negro. Su temática se centra en torno a la resolución de un asesinato. En este caso, aparecen en escena actores como Charlton Heston y Janet Leigh, sin olvidar que también participa Orson Welles, representando a un policía corrupto llamado Hank Quinlan.
Una de las claves de esta película son las pruebas falsas que el policía crea. De este modo, va a ser el propio Mike Vargas, el protagonista, quien descubra esta evidencia, vinculando a Quinlan y a otros mafiosos con el asesinato.
En definitiva, una de las obras más destacadas de este cineasta que plantea un argumento similar a otras producciones anteriores y en una línea semejante a Alfred Hitchcock.
lunes, 27 de diciembre de 2021
Emociones primordiales o instintivas, el origen de nuestra consciencia
Antes de las emociones básicas, estuvieron las emociones primordiales o instintivas. Fueron esos estados psicofísicos que impulsaron nuestra humanización y desarrollo cognitivo. Lo analizamos.
Buena parte de lo que somos ahora se lo debemos a nuestras emociones primordiales o instintivas. Nos referimos a dimensiones como el miedo, el ansia que acompaña al hambre o la sed, así como la desesperación asociada al dolor. Dichos estados tan atávicos y básicos pudieron ser el origen y la raíz de esa amplia gama de emociones y sentimientos que experimentamos ahora.
Señalan los neurocientíficos que esas emociones originarias constituyeron a su vez la base de los instintos. Son componentes que promueven la acción, que impulsan la necesidad de satisfacer ese apetito o escapar de esa amenaza. De algún modo, dichos procesos actuaron casi como ese sustrato que nos permitió pasar de lo salvaje a lo humano, de lo esencial a lo complejo.
Este tema es más que interesante. Lo es porque nos permite comprender cómo los sistemas de organización emocional fueron clave para edificar la escultura del cerebro durante la ontogenia. No solo nuestros cuerpos evolucionaron. Los sistemas emocionales también se sofisticaron mucho más en esa evolución y esto fue decisivo para el desarrollo cognitivo.
Porque, a fin de cuentas, el ser humano no es lo que piensa, es lo que siente.
¿Qué son las emociones primordiales o instintivas?
La teoría de las emociones primordiales se popularizó en el 2006 a raíz de una interesante publicación titulada: The Primordial Emotions: The Dawning of Consciousness. Su autor es Derek Denton, un importante fisiólogo y profesor de la Universidad de Melbourne (Australia). Su teoría parte de la idea de que las emociones instintivas constituyen la base de nuestra consciencia.
Para comprender esta propuesta debemos visualizar por un momento las primeras etapas de nuestra evolución. En ese momento, nos limitábamos actuar por meros reflejos orientados a promover la homeostasis. Es decir, si el cuerpo experimentaba frío, se buscaba fuentes de calor. Si sentía hambre o sed, se aliviaba esas necesidades, etc.
Esos estados eran meras dimensiones regidas por la excitación y el simple, pero desesperado deseo de actuar. Sin embargo, a medida que el cerebro fue evolucionando, esas emociones, tal y como nos explica el doctor Denton en un estudio, se volvieron más complejas. Y lo hicieron gracias al desarrollo de las áreas límbicas, las paralímbicas y la ínsula cerebral.
La diferencia entre las emociones primordiales y las emociones básicas
Es muy probable que más de uno esté confundido. ¿Qué diferencia hay entre las emociones primordiales y las emociones básicas? ¿No son lo mismo? Lo cierto es que no y es importante clarificarlas.
Cuando hablamos de esos estados psicofísicos primigenios o instintivos nos referimos a procesos que vienen impulsados por regiones muy antiguas del cerebro inferior, tales como el hipotálamo y el mesencéfalo.
El doctor Derek Denton concluye que las emociones primordiales fueron el hambre, la sed, el dolor y el miedo. Son estados muy básicos, antiguos y esenciales para la supervivencia. Más tarde, empezaron a surgir realidades psicofísicas mucho más complejas.
Poco a poco, se desarrollaron las llamadas emociones básicas partiendo de las primigenias, tales como el amor, la tristeza, la ira e incluso el asco.
Consciencia y emociones, una relación muy íntima
En el mundo de la neurociencia hay un misterio no resuelto y es comprender el origen de la consciencia. Nos referimos a esa capacidad del ser humano para reflexionar sobre sí mismo y la realidad que le envuelve. Para buena parte de los científicos esta dimensión fue el resultado de nuestra evolución cognitiva, de nuestra inteligencia.
Sin embargo, hay una parte de expertos que especulan con otra propuesta. Las personas no somos lo que pensamos, somos lo que sentimos, somos nuestras emociones. Como suele decirse muy a menudo, somos seres emocionales que razonan y esto pudo asentar las bases de nuestra consciencia.
Esta es la otra hipótesis que baraja y defiende el doctor Denton y que expone en sus trabajos. Las emociones primordiales pudieron ser la piedra angular del origen evolutivo de la consciencia. De hecho, ha podido verse mediante neuroimagen cómo esas regiones profundas del cerebro basal se activan ante estados primarios como son el hambre, la sed o el miedo.
Según este interesante enfoque, el progresivo desarrollo de nuestro cerebro hizo que las emociones también evolucionaran con él. Cuando los estados emocionales se volvieron más sofisticados también surgió nuestra consciencia y con ella, el comportamiento humano se volvió más hábil, más complejo, dando forma a lo que somos ahora.
Como vemos, este es un tema tan interesante como decisivo en el que seguramente se seguirá profundizando en los próximos años.
domingo, 26 de diciembre de 2021
Géneros en tránsito: ¿cuál es la diferencia entre transexualidad y transgenerismo?
Aunque puede parecer que son sinónimos, transexualidad y transgenerismo son términos que reflejan y alientan la lucha colectiva por el reconocimiento de las identidades diversas y la despatologización de la diferencia.
El prefijo trans proviene del latín y significa ‘del otro lado’ o ‘a través de’. A lo largo del siglo XX, su uso ha sido fundamental para dar nombre a identidades sexuales diversas, a corporalidades cuya percepción de sí no coincide con el sexo biológico y con el género asignado al momento del nacimiento.
Así, el término trans se ha convertido en una categoría paraguas: agrupa a identidades como la transexualidad, el transgenerismo, el travestismo y las personas drag.
A simple vista, los términos “transexualidad” y “transgenerismo” pueden parecer sinónimos; sin embargo, cada uno aparece en momentos diferentes y hace referencia a características particulares de la experiencia de vida trans.
En este artículo, vamos a explorar brevemente la historia de estos conceptos, la postura ética y política involucrada en el uso de cada uno y la importancia de identificar la transfobia y luchar contra ella en la cotidianidad.
Algo de historia: la transexualidad y la mirada biomédica
El término transexualidad aparece formalmente a mediados del siglo XX, particularmente en el escenario biomédico. Fue acuñado para describir a aquellas personas cuya identidad de género se diferencia de las características sexuales de nacimiento.
La historia reconoce a los médicos David Cauldwell y Harry Benjamin como los primeros en formular y usar clínicamente este concepto. Una de las características más importantes asociadas a la idea de la transexualidad era el deseo que, de acuerdo con los médicos, las personas transexuales manifestaban de transformar su corporalidad para hacerla coincidir con el género con el que se sentían identificados.
De este modo y, de acuerdo con los cánones clínicos, procedimientos como la cirugía de reasignación sexual y la terapia hormonal se convirtieron en elementos que definen tanto a la transexualidad, como a los individuos identificados como transexuales.
Así mismo, la transexualidad se convirtió en una categoría para definir comportamientos “patológicos” y “desviados” con relación a la concordancia entre sexo y género.
Si bien tanto el DSM-V y el CIE-11 han hecho esfuerzos para reducir el estigma asociado a las identidades transexuales, diagnósticos como “disforia de género” y “discordancia de género”, respectivamente, pueden aún ser interpretados como formas de patologizar la diversidad sexual y de género y de inscribirla en el marco del binarismo normalizado.
Hacia la despatologización: transgenerismo e identidades trans
Así empiezan a aparecer identidades que prefieren ser denominadas como transgénero. Estas nacen como una crítica a la mirada biomédica y buscan enfatizar en el hecho de que las transformaciones sobre el cuerpo para inscribirlo en el binarismo masculino/femenino no tienen que ser requisito para experimentar una identidad trans.
Aunque en algunos casos las personas transgénero pueden realizarse intervenciones hormonales o quirúrgicas, realmente lo que buscan es poner en cuestión la cisnormatividad y el imperativo social de correspondencia entre la materialidad física del cuerpo y la identidad de género asumida.
Así, el transgenerismo puede leerse como una búsqueda de despatologización de la diversidad sexual y una apuesta política por comprender las formas históricas y culturales en las que hemos construido la relación con nuestros cuerpos.
A pesar de que para algunos colectivos LGBTI+, especialmente en Latinoamérica, el transgenerismo es una identidad que emerge en el norte global y que desconoce las luchas por el reconocimiento de los cuerpos diversos en el espacio público y en la integración plena en la vida social, el transgenerismo es una poderosa invitación para pensar la sexualidad y el género desde una perspectiva enriquecida.
¡Alto a la transfobia!
Con todo, lo más importante, más allá de establecer diferencias entre los términos y convertirlos simplemente en etiquetas, es reconocer que quienes encarnan estos conceptos día a día enfrentan distintas vulneraciones de sus derechos fundamentales.
Violencias que van desde el acoso, la agresión verbal (en el espacio público y en redes sociales), la persecución y el hostigamiento, hasta la agresión física, la violación y el asesinato. Sumadas la negación de servicios de salud (asociados o no a su transición de género), las dificultades de acceso a la educación y las pocas oportunidades laborales en condiciones de dignidad, reconocimiento y remuneración justa.
Además, muchas veces los medios de comunicación también se encargan de crear, difundir y afianzar estereotipos negativos hacia las personas trans, lo que a su vez mantiene y reproduce los prejuicios sociales, dando paso a nuevas formas de violencia.
Acciones como informarnos de las vivencias de las personas trans y sus experiencias de vida, utilizar los pronombres apropiados de acuerdo a la identidad de género de las personas, denunciar y no reproducir cualquier forma de discriminación, violencia o rechazo a la comunidad trans son importantes para hacer de nuestra sociedad un lugar más inclusivo y respetuoso, más tolerante con la diferencia.
sábado, 25 de diciembre de 2021
¿Los animales se abrazan?
¿Te has preguntado alguna vez si todas esas imágenes virales de animales que se abrazan son reales? Aquí tienes algunas claves para distinguir las verdaderas.
La expresión de cariño más clásica entre dos amigos es la de fundirse en un abrazo. Puede parecer una conducta exclusivamente humana (pues no todas las especies tienen brazos, para empezar), pero no es así. ¿Sabías que los animales se abrazan?
El abrazo, como tal, no es más que un comportamiento para transmitir sentimientos e intenciones: empatía, consuelo e incluso firmar la paz. Estos procesos psicológicos están presentes en multitud de especies sociales.
Aunque para un humano este acto tome la forma de rodear al otro con las extremidades superiores, en otras especies existe este mismo comportamiento empático, solo que se expresa de otra forma. Si quieres saber más, sigue leyendo.
¿Por qué los animales se abrazan?
La respuesta a si los animales se abrazan es afirmativa, pero ahora queda preguntarse por qué lo hacen. ¿Son equiparables nuestros abrazos a los del resto de animales? ¿Tienen un cometido afectivo o son señales de confrontación? En las siguientes líneas te mostramos algunos significados de este gesto en la naturaleza.
Por confortar y consolar
El objetivo de la tristeza es despertar empatía en los demás. Partiendo de este axioma, un abrazo es la manifestación de la respuesta de ayuda ante la tristeza del otro. Por tanto, no es nada raro encontrar conductas de consuelo en animales no humanos.
En los bonobos (Pan paniscus), por ejemplo, los abrazos son más que comunes y se desarrollan de la misma forma que en el humano. Se trata de una especie cuyas interacciones sociales están basadas en el afecto, ya que prácticamente no existen las agresiones.
En un santuario del Congo, la primatóloga Zanna Clay afirma que los bonobos huérfanos dan largos paseos abrazados entre sí, pues les da tranquilidad. Aunque estos abrazos son más comunes en un santuario (donde los refugiados están traumatizados), también se manifiestan de forma usual como señal de consuelo en la naturaleza.
Los chimpancés, a pesar de tener un temperamento más belicoso, también son conocidos por ser animales que se abrazan. Es común ver este comportamiento después de situaciones tensas, como un encontronazo durante un recorrido para vigilar el territorio.
Para mantener la paz
Los abrazos tienen un gran poder para aplacar el mal humor. De hecho, los que se dan los monos araña serían el mejor ejemplo. Filippo Aureli estudió durante varios años a esta especie (Ateles geoffroyi) y sus interacciones sociales. En los grupos de monos araña, caracterizados por sus dinámicas de fisión-fusión, el abrazo no se utiliza tanto para consolar al otro como para prevenir conflictos.
De hecho, era más común encontrar abrazos entre primates con relaciones problemáticas. Su función era evitar la escalada del conflicto antes de que se convirtiera en una agresión. Aureli afirma que estos animales se abrazan porque saben que deben cooperar y exponer su cuerpo al otro, de esta manera expresan sus buenas intenciones.
Otros animales que se abrazan
A pesar de que todos los ejemplos anteriores son primates, en este apartado podrás convencerte de que el abrazo es más una expresión emocional que simplemente rodear con los brazos a alguien. En otras especies también puedes encontrar otras maneras de consolar y mostrar afecto:
- Nutrias: la imagen de la madre nutria abrazando a su cría mientras ambas flotan en el agua se hizo viral hace unos años. Además del sentido pragmático de llevar a la cría acostada en su vientre para que duerma, el vínculo maternofilial se fortalece enormemente con este comportamiento.
- Leones: la muestra de afecto más parecida a un abrazo en estos grandes felinos es frotar su cabeza contra la barbilla de otro león. De esta forma, fortalecen sus vínculos sociales.
- Caballos: dotados de una gran capacidad empática, los caballos crean vínculos y se consuelan a través de comportamientos como frotar la cabeza contra el cuello del otro o apoyar la cabeza sobre el lomo de un allegado.
- Koalas: en esta especie vuelve a aparecer el vínculo madre-cría, pues que la hembra la lleve recogida en su abdomen proporciona protección y seguridad al pequeño marsupial.
- Focas: en los fócidos, el abrazo se representa como apoyar una aleta pectoral en el lomo de otra. Es una conducta afiliativa propia de ejemplares que prefieren la compañía mutua.
- Elefantes: la emocionalidad de los paquidermos es profunda y sensible. El equivalente a sus abrazos es acariciarse y entrelazar las trompas.
- Agapornis y otras psitácidas: la familia de las aves exóticas está acostumbrada a vivir en grandes bandadas, además de que muchas de ellas forman vínculos duraderos con otras de su especie. Lo más parecido a un abrazo que verás en ellas es descansar juntas, estar en contacto o acicalarse unas a otras.
Muchas veces es difícil (además de cuestionable) encontrar un paralelismo entre el comportamiento humano y el animal. A pesar de que las bases cerebrales para las emociones son prácticamente las mismas para todos los animales, analizar su manifestación y detalles nos ayudan a comprender mejor su sentido particular y único
viernes, 24 de diciembre de 2021
Inca Garcilaso, padre de las letras peruanas
El Inca Garcilaso de la Vega es por derecho uno de los padres de las letras hispanoamericanas. Fue el primer autor el plasmar el alma del pueblo mestizo, cultural y genéticamente, que nació en América.
En recuerdo del día 23 de Abril de 1616 celebramos, en esa misma fecha, el Día Internacional del Libro. En contra de los que dicta la tradición, lo cierto es que Miguel de Cervantes falleció un día antes y el 23 se celebró su entierro. Por su parte William Shakespeare murió un 23 de Abril, pero del calendario juliano utilizado en las Islas Británicas en aquella época, que en nuestro cómputo actual sería el 3 de Mayo. Hubo sin embargo un prominente autor que sí pereció este día, el peruano Inca Garcilaso de la Vega.
Nacido de un conquistador español de la nobleza extremeña y una princesa Inca de la familia de Huayna Cápac y Túpac Yupanqui, fue bautizado como Gómez Suárez de Figueroa. Su cambio de nombre tuvo relación también con sus antepasados.
No solo descendía de familias de gobernantes y guerreros, sino también de grandes escritores como Jorge Manrique, el marqués de Santillana y Garcilaso de la Vega. De la unión de su célebre antecesor y su conciencia americana llegó su firma: Inca Garcilaso de la Vega.
La juventud del Inca Garcilaso
Pese a sus orígenes ilustres, la época en la que nació fue en su contra. Su padre acompañó a hombres famosos como Alvarado, Cortés o los hermanos Pizarro y fue uno de los primeros españoles en América.
En este momento, los matrimonios con las gentes del Nuevo Mundo aún no estaban regulados y esto condenó al Inca Garcilaso a la ilegitimidad, al menos temporalmente. Pese a todo, recibió la educación más esmerada de Cuzco, junto a otros hijos ilegítimos de grandes familias. Probablemente en este tiempo nació su amor por las letras.
Ya en 1560, a sus 21 años, emprendió el viaje inverso al de su padre. Siguiendo la carrera militar, combatió en Italia como capitán y ayudo a sofocar algunas revueltas moriscas en Granada. Su paso por Italia le permitió conocer al filósofo neoplatónico León Hebreo, de quien tradujo sus Diálogos de amor.
Tal vez fue este primer contacto con la escritura, o la decepción por la dificultad que se encontró para ascender en la carrera militar siendo mestizo, lo que le llevó a iniciar una nueva vida.
El mestizo Inca Garcilaso
Tras sobrevivir a sus aventuras militares se estableció en Montilla, Córdoba. Es en este momento cuando se convirtió en uno de los cronistas más peculiares de cuantos practicaron el castellano. Por parte de su padre, y por su propia experiencia, conocía muchos de los hechos acaecidos en la temprana conquista del Imperio Inca.
En su estancia en Europa tuvo noticias también de las primeras andanzas de los hombres de Hernando de Soto en La Florida. En estas materias nada lo diferenciaba de sus colegas, pero él tenía una ventaja añadida, era un mestizo.
De su madre, el Inca Garcilaso aprendió también la gloriosa historia del Perú antes de su conquista. La misma condición que tantas trabas le había supuesto es irónicamente la que nos ha hecho recordarlo.
Pocos autores han sido capaces de recoger el romántico heroísmo, rayando la locura, que dirigió las empresas de los exploradores castellanos. No cabe duda de que la buena épica ha de contar con buenas dosis de tragedia, y trágica es la visión de la América precolombina del Inca Garcilaso. Trágica, pero no menos memorable.
Padre de Iberoamérica
La suerte hizo a Inca Garcilaso un pionero. No fue el primero de los mestizos americanos, pero sí el primero que podemos reconocer como mestizo cultural.
En su obra histórica, entiende el pasado de los dos pueblos en conflicto como su propio pasado, pues en buena parte lo era. No se muestra como hijo de vencedores ni vencidos, sino como orgulloso vástago de ambos.
El alma contradictoria, pero a la vez compatible, de su obra es el alma del pueblo que estaba naciendo en todos los territorios de las Españas, especialmente en la de ultramar, es el alma de la Hispanidad.
La obra del Inca Garcilaso
Reducir su obra a su planteamiento novedoso sería tratarla como una mera curiosidad. Inca Garcilaso cultivó una prosa digna de compararse con las mejores del Siglo de Oro. No en vano, conoció personalmente a Góngora y Cervantes, lo que seguramente acrecentó su amor a sus raíces peninsulares y recibió una esmerada formación.
La avanzada edad con la que comenzó sus principales obras también condicionó su estilo conservador y retrospectivo. Su gusto por la filosofía otorga a sus escritos una dimensión trascendental.
Su ser mestizo, dramático a lo largo de su vida, fue en su ancianidad un orgullo, tal como él lo describía. Ciertamente su vida es una metáfora excelente de la América Hispana, como esta pudo disfrutar antes de su muerte del reconocimiento señorial que merecía por derecho. El castellano celebra a dos de sus próceres el 23 de Abril.
jueves, 23 de diciembre de 2021
Tus palabras duelen más que cualquier golpe
Tus palabras duelen más que cualquier bofetón que me hayas dado. Tus palabras duelen más que cualquier golpe. Porque ellas penetran en mi mente, se instalan en ella y me transforman. Cambian mi seguridad por miedo, mi alegría por una profunda tristeza. Yo no era así, hasta que te conocí. Fue entonces cuando me convertí en alguien diferente, en lo que soy ahora. Alguien que cree que no vale nada, que merece todo mal que le hagan.
El maltrato suele vincularse al abuso físico, sin embargo el verbal es mucho más habitual. Esos insultos y palabras que se camuflan bajo bromas no son tan divertidas cuando causan heridas profundas.
Hablamos de un tipo de violencia llega a normalizarse y pasar desapercibida, de un arma que cada vez que percute desgarra un poco más de piel. Desgraciadamente lo habitual es que no seamos capaces de ver todo lo que ha destrozado hasta que llega al hueso y la anestesia ya no funciona.
Tus palabras duelen, ¿por qué?
Las personas que son responsables de este tipo de abuso verbal son autoritarias y buscan tener a los demás bajo su control. Ellas viven del chantaje y la manipulación, tal vez para hacer sentir a los demás como ellas se sintieron alguna vez. Su forma de proceder constante es a base de mentiras y de críticas. Ellas son perfectas, nunca admitirán que se han equivocado. Siempre son los demás los que no tienen la razón.
Estas personas tienen también una baja autoestima a la que tratan de proteger con un disfraz. El problema es que dañan a otras, tal vez para no sentirse tan solas en su miseria. Mientras encubren su complejo de inferioridad mediante tácticas de manipulación, se sienten acompañadas por aquellos que están empezando a sentirse como ellos. Si la relación es estrecha, las víctimas mostrarán su tristeza y les abrirán el corazón a sus propios verdugos.
Es complicado descubrir al culpable, pues aparentemente es una buena persona, amable y confiable. Alguien de quien jamás se podría pensar que sus actos albergasen algún tipo de maldad. Cuando se exalta o pierde el control y empiezan las ofensas hacia la otra persona, esta cree que es su culpa.
Detectar esta situación lo antes posible para ponerle fin, evitará muchos problemas que se derivarán si esta se prolonga en el tiempo. Sobre todo hay que tener especial cuidado si está presente en las primeras etapas de la vida de una persona –infancia y adolescencia-, ya que somos más vulnerables. No olvidemos que se está produciendo la construcción de la identidad.
Lo que me has dicho me ha cambiado
Cuando alguien es víctima de un abuso verbal, no solo su autoestima se verá perjudicada, sino que existen muchos problemas más que derivarán de esta actitud tóxica que están teniendo contra ella. Por ejemplo, el hecho de sentirse poco válida, creer que todo lo hace mal o que no vale para nada puede generar una serie de malos hábitos que afectarán a su salud. De esta manera, es posible que empiece a descuidar su alimentación, a causarse daño físico para aliviar el emocional o a aislarse de los demás.
En otros casos, se optará por una actitud delictiva y antisocial que acarreará muchos problemas. La víctima de palabras hirientes es posible que experimente una necesidad de cometer actos delictivos, fruto de esas emociones que se ven desbordadas y que han eclosionado en su interior.
Si la violencia verbal está dirigida a niños pequeños, el daño será más profundo ya que sus defensas son menores. Recordemos que el amor es un sentimiento muy poderoso que llega a cambiar nuestro comportamiento. Pues imaginemos el poder de la otra cara de la moneda y cómo pueden ser las consecuencias de las agresiones verbales.
Por eso, el hecho de que algunos padres humillen y rechacen a sus hijos tendrá un impacto emocional muy negativo. Es posible que jamás superen este daño que les causaron de manera gratuita y que tardará en curar.
La agresión verbal está presente en la familias en las que los padres frustrados descargan todo el estrés que sienten sobre sus hijos, en las parejas donde los celos y las dudas provocan un intento de someter al otro, en el colegio donde jóvenes con problemas y carencias cometen bullying. La sutileza de este tipo de violencia la hace aún invisible para muchos de nosotros, porque abrir los ojos ante una realidad desagradable nunca ha sido fácil.
miércoles, 22 de diciembre de 2021
6 características de las personas ambivertidas
Socializar como un extrovertido y disfrutar la soledad como un introvertido, ¿es posible? Precisamente en este artículo hablaremos de la personalidad ambivertida.
Probablemente en más de una ocasión hayas escuchado hablar de la distinción entre introvertidos y extrovertidos. Esta es una de las primeras preguntas que nos hacemos cuando deseamos definirnos o conocernos un poco más: ¿soy una persona social y abierta?, o por el contrario ¿priorizo y disfruto mi tiempo a solas? Si nunca has tenido claro en cuál de estas dos categorías colocarte, quizá formes parte de las personas ambivertidas.
Pese a que no se habla mucho sobre ellos, los ambivertidos representan una gran parte de la población. De hecho, se estima que más del 60 % de las personas pertenecen a este grupo. Y, ¿por qué se definen?: pues por compartir rasgos tanto con los introvertidos como con los extrovertidos, logrando así un equilibrio que resulta beneficioso en multitud de situaciones.
¿Cómo son las personas ambivertidas?
Quizá te preguntes si formas parte de esta categoría. Para descubrirlo, solo tienes que conocer las características principales de las personas ambivertidas y analizar si te sientes identificado con ellas.
Cabe mencionar que no hay dos ambivertidos iguales, cada uno puede presentar una fusión única de signos. Sin embargo, si cumples con gran parte de lo expuesto a continuación, es probable que la respuesta sea afirmativa.
Son buenos comunicadores
Los ambivertidos son personas creativas y con habilidad para compartir las ideas que producen. Confían en sí mismas y se expresan con claridad y efectividad. Por ello, no temen ser el centro de atención de una reunión, llevar las riendas de una conversación o dirigir a un equipo.
Al mismo tiempo, también son hábiles cuando tienen que escuchar. No necesitan acaparar todas las miradas y saben permanecer en un segundo plano cuando les corresponde. Pueden ofrecer escucha, comprensión y apoyo tan bien como lo haría un introvertido y entretener y estimular como un extrovertido.
Son flexibles y adaptables a todo tipo de ambientes
Un amigo ambivertido te acompañará a fiestas y conciertos o a museos y paseos por la naturaleza, y se adaptará perfectamente a ambas situaciones. Son flexibles y se sienten cómodos tanto en ambientes estimulantes como en entornos más tranquilos.
Conectan bien con las personas y son grandes líderes
Las personas ambivertidas hablan el lenguaje de los introvertidos y el de los extrovertidos, por lo que les resulta sencillo conectar con todo tipo de personas. Comprenden ambas realidades y saben ajustarse a ellas para sacar el mayor partido de cada una; así, son excelentes líderes, capaces de movilizar los rasgos y virtudes de cada persona de su equipo.
Disfrutan de sí mismos y de los demás
Estos individuos son perfectamente capaces de socializar y lo disfrutan (al contrario que los introvertidos, quienes pueden sentirse temerosos o abrumados en ciertos ambientes sociales). Sin embargo, no necesitan la atención y el contacto constante con otros, como les sucede a los extrovertidos. Saben también disfrutar de su soledad y lo eligen a menudo.
Saben trabajar en equipo y de forma autónoma
Su flexibilidad también les resulta muy propicia en entornos laborales; rinden bien trabajando en equipo, compartiendo opiniones y colaborando, pero al mismo tiempo pueden desenvolverse de forma autónoma y obtener buenos resultados.
Son abiertos, pero selectivos
Si hablamos de su círculo de amistades, las personas ambivertidas pueden compartir con individuos de todo tipo; están abiertos a conocer gente nueva y suelen ser bien valorados y apreciados por los otros. Sin embargo, son selectivos con respecto a quién incluyen en su núcleo de confianza; sus verdaderos amigos son escogidos con cautela.
Las personas ambivertidas son las más saludables y equilibradas
Gracias a su adaptabilidad, flexibilidad y equilibrio podemos considerar que las personas ambivertidas son las más saludables a nivel psicológico. Esto lo sostienen diversos autores entre los que se encuentra Edmund S. Conklin, quien acuñase el término “ambivertido” por primera vez.
Son personas que no viven completamente abiertas hacia el exterior ni totalmente replegadas sobre sí mismas. No se saturan con el contacto humano ni se desesperan ante la falta de atención y saben disfrutar tanto de la tranquilidad como de la acción.
Así, este es uno de los perfiles que más fácilmente alcanza el éxito a nivel profesional, social y personal. No obstante, cada persona es única y está en nosotros identificar nuestras virtudes y potenciarlas al tiempo que reconocemos y pulimos nuestros puntos débiles.
La única forma de llegar a otro lado es cambiar de camino
No hay vía para encontrar un camino que nos haga felices sin que comencemos a aprender cómo gestionar y superar las piedras que distorsionan la trayectoria. Estos obstáculos siguen en medio y tropezamos con ellos más de una vez, aún cuando tratamos de salir de dónde estamos e ir hacia otro lado.
Esto ocurre porque nos hemos obsesionado con volver a atrás: seguimos anclados con los pies en ese camino que tanto daño nos ha hecho, en lugar de tomar otro que nos permita avanzar. Sin embargo parece lógica la dificultad que nos supone hacerlo pues hasta la lluvia más suave, si moja, se nota.
Mirar atrás solo para futuras repeticiones
Nos cuesta un esfuerzo muy grande conseguir que el pasado sea solamente aquel sitio donde mirarse para saber que ya no somos los mismos. Nos cuesta mucho trabajo sentarnos a reflexionar y darnos cuenta de que ya no podemos mirar lo que fue desde la perspectiva del hoy, porque el mundo sigue y tenemos que seguir con él.
Es teóricamente fácil decirle a alguien: solo tienes que olvidar y pasar página. En la práctica complicado decirse a uno mismo las mismas palabras: porque somos nosotros los que hemos sentido y los que sabemos cuánto supone dejar eso que escuece en un cajón de recuerdos sin usar.
Porque la verdad es que lo más beneficioso que podemos hacer, cuando el camino nos ponga los mismos obstáculos una y otra vez, es dejar esos recuerdos únicamente para la memoria: para que no se hagan dobles, ni triples; para que lo que ha dolido no se repita y, si lo hace, saber cómo salir de tal círculo doloroso.
El nuevo camino no se hace en un día
Hacer el camino al andar o buscar uno nuevo. El símil es diferente pero el objetivo del mensaje es común: es necesario ser valiente y seguir adelante, pero eso nos llevará el tiempo oportuno según la intensidad de las vivencias amargas que hayamos tenido.
Dejar el pasado a un lado implica sanar heridas y las heridas necesitan también su periodo de cicatrización y sutura: los bloqueos emocionales que se ocasionan a raíz de ellas nos obligan a parar en seco y volver a reconocernos, pues solo de esta manera seremos capaces de entablar nuevas relaciones o ser felices con lo que hacemos.
En este sentido, nos sentimos desprotegidos cuando descubrimos que nuestras verdades se modifican continuamente y que tarde o temprano todos nos vemos forzados a perder para poder seguir ganando: con tiempo, con constancia, poco a poco.
La decisión está en tus manos
La única realidad es que aunque suponga todo un reto la decisión de cambiar de camino está en nuestras manos, ya que nadie más lo hará. Tras mucho sacrificio, solo así podremos sentirnos libres y plenos: llegarán principios nuevos y estaremos abiertos a entregarnos a ellos.
Ciertamente, estar preparado es media victoria y eso significa que llegará un día en el que querer cambiar de lado nos llevará justo hacia él: construiremos nuevas emociones y si nos equivocamos al hacerlo podremos recordar cómo lo hemos superado otras veces.
Al final quedarán estelas en la mar, es decir, lo que vivido como parte de lo que somos y dejarán de ser obstáculos. El nuevo camino será la prueba de que necesitamos pagar un precio por el bienestar emocional y a veces este llega en forma de curvas pronunciadas y baches que hay que aprender a manejar.
martes, 21 de diciembre de 2021
4 beneficios de la actividad física en las personas mayores
Es importante mantenerse en forma y saludable, especialmente teniendo en cuenta que todos envejecemos. Por ello, en este artículo te contamos los beneficios de la actividad física en las personas mayores. Un ejercicio que por otro lado es muy fácil de conseguir, ya que no es necesario una actividad determinada ni que esta sea intensa.
Ciertamente, el envejecimiento lleva asociado una reducción en la funcionalidad del aparato cardiovascular y respiratorio, además de un deterioro en los sistemas músculo esquelético y nervioso. La práctica de la actividad física regular, incluso en la vejez, es esencial para retrasar el proceso de envejecimiento fisiológico.
Los expertos en salud aconsejan el ejercicio regular para las personas mayores, ya que ofrece innumerables beneficios, incluyendo la prolongación de la vida útil. Según el Instituto Nacional para el Envejecimiento, el ejercicio es bueno para personas de cualquier edad y puede aliviar los síntomas de muchas enfermedades crónicas. Contrariamente a la creencia popular, la debilidad y el bajo equilibrio están más vinculados con la inactividad que con la edad.
4 beneficios de la actividad física en las personas mayores
Los beneficios de la actividad física en las personas mayores son numerosos. Por ello y para no extendernos demasiado, hemos seleccionado los 4 más importantes. ¡Descúbrelos a continuación!
1.-Fortalece el corazón
Cuando las personas mayores realizan actividades físicas, sus músculos necesitan más oxígeno para funcionar. Para cumplir con esta demanda, el corazón tiene que realizar un trabajo que le es más costoso. Los canales por los que viaja esa sangre ya no están tan libres ni son tan funcionales como antaño y su fuerza para bombear distribuir el oxígeno ya no es tan grande.
En ese sentido, la actividad física permite a los adultos mantener las capacidades de relajación del corazón, reducir el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares, además de disminuir la dificultad para respirar.
Asimismo, el entrenamiento cardiovascular para personas mayores limpia las vías respiratorias y ayuda a combatir enfermedades comunes, como puede ser un simple resfriado o un estado gripal.
2.-Disminuye los niveles de grasa corporal
El envejecimiento va acompañado de una disminución gradual de la masa muscular, más conocida como sarcopenia. La actividad física es una excelente manera de enlentecer la sarcopenia y mejorar el tono muscular.
Asimismo, tener un porcentaje elevado de grasa corporal se asocia con una gran variedad de enfermedades, incluidas las cardiovasculares y la diabetes. El ejercicio regular quema la grasa corporal, aumenta la masa muscular y acelera el metabolismo, con lo cual es muy positivo para las personas mayores (¡Y para las no tan mayores… también!”).
3.-Reduce el riesgo de desarrollar enfermedades
La actividad física reduce el riesgo de desarrollar enfermedades graves y, de hecho, puede minimizar el impacto negativo de algunos síntomas después de que ya se hayan desarrollado ciertas condiciones.
Por ejemplo, el ejercicio ayuda a personas con afecciones como la demencia y la enfermedad de Parkinson, ya que contribuye a mantener el equilibrio y la coordinación, además de ampliar la independencia funcional. Finalmente, el propio ejercicio es una fuente de bienestar para ellas.
4.-Mejora la salud mental
Entre los beneficios de la actividad física en las personas mayores, la mejora de la salud mental es uno de los más destacados. Ten en cuenta que el ejercicio es un potenciador natural del estado de ánimo, ya que el cuerpo libera endorfinas que hacen sentir bien a las personas que lo practican.
Por ello, se recomienda la práctica de ejercicio a las personas mayores que luchan contra los efectos psicológicos del envejecimiento, ya que puede ser la clave para darles impulso y energía. Como podrás imaginar, la actividad física no solo trae beneficios físicos para las personas mayores, también mejora el bienestar emocional, la autoestima y la calidad de vida. Ciertamente, el deporte crea vínculos sociales y disminuye el riesgo de depresión.
¿Qué ejercicios pueden hacer las personas mayores?
Una vez repasados los beneficios de la actividad física en las personas mayores, es un buen momento para repasar brevemente los ejercicios ideales que pueden realizar:
1.-Ejercicios aeróbicos y de resistencia
Los médicos recomiendan a las personas mayores realizar 30 minutos de ejercicio de resistencia cardiorespiratoria cada día, con el fin de elevar la frecuencia cardíaca y acelerar la respiración. Caminar, montar en bici o nadar son buenos ejemplos de ejercicios aeróbicos de bajo impacto.
2.-Entrenamiento de fuerza
El entrenamiento de fuerza desarrolla los músculos a través de movimientos repetitivos. Las personas mayores pueden llevar a cabo entrenamientos de fuerza con pesas, bandas de resistencia o máquinas. Eso sí, adaptando el peso a sus condiciones.
3.-Ejercicios de estiramiento
El estiramiento es quizás el mejor final para un entrenamiento. Estos ejercicios estimulan la relajación muscular después de un periodo de carga. Así constituyen el primer paso para la recuperación después del ejercicio, la base del siguiente entrenamiento. Podemos decir que, bien realizados, mejoran y mantienen la flexibilidad, evitan lesiones y reducen el dolor muscular y la rigidez en las personas mayores.
En definitiva, la actividad física regular ayuda a disminuir los efectos del envejecimiento sobre los músculos y la función cardiorespiratoria, mejorando la calidad de vida y alargando la esperanza de la misma en condiciones saludables y de autonomía. Finalmente recordar que es mucho mejor si este ejercicio se realiza con control, bajo supervisión, evitando cargas de intensidad que puedan producir el efecto contrario al que se pretende.
lunes, 20 de diciembre de 2021
Personas que sufren en un mundo feliz
El panorama social que dibuja la red nos habla de una sociedad comprometida, libre y feliz. Una red, que a cambio de darnos más control sobre nuestra imagen, nos coloca frente a espejismos que nos confunden. Ahora, ¿cómo y por qué?
Internet no solo ha cambiado nuestra manera de acceder a la información, sino que su impacto va mucho más allá. Nos permite dar un salto cuántico en el control de nuestra imagen. A la hora de exponernos públicamente, tenemos la oportunidad de medir cada palabra, cada gesto. Porque en Internet también hay gestos, formas de aprobar, de censurar, de mostrar acuerdo y desacuerdo sin tener que utilizar el lenguaje. Ahora, poco se habla de las personas que sufren en un mudo feliz.
La red nos permite crear nuestro propio mundo artificial, extender nuestro escaparate prácticamente en un espacio poco acotado. Más allá de lo que quizás nuestra imaginación permitió. Podemos mentir sin que el otro tenga la oportunidad de percibir nuestra tentación de bajar la mirada.
El malestar por la disonancia se reduce a corto plazo sabiendo que no habrá conflictos a los que nos tendremos que enfrentar, sencillamente porque nadie nos pondrá frente a ellos. En nuestro perfil no hay contradicciones sí, porque nosotros las vemos, lo que nos hace personas que sufren en un mundo feliz.
Detrás de este control de la exposición se quedan enmascarados varios problemas
En esta escenificación dictada es complicado ayudar a las personas que sufren. La actualidad fugaz se traga el duelo.
Somos conscientes de que la tristeza sostenida en el tiempo nos puede alejar de nuestro entorno, convertirnos en una carga. Sabemos que las personas solemos terminar alejándonos, salvo que existan motivaciones más poderosas de quienes nos hacen gastar una gran cantidad de energía. Intentar levantar a alguien una y otra vez es muy costoso, y puede terminar por producir una gran frustración.
La persona que sufre lo sabe. Por eso no quiere darle demasiado espacio a la tristeza. Quizás una pincelada, nada más. Sabe que las imágenes alegres y bucólicas cosechan más me gustas, mantenidas en el tiempo, que las tristes y melancólicas.
Espejismos fuera del desierto
Todos miramos a nuestro alrededor para obtener información (comparación social). Subimos las persianas para ver si llueve y tenemos que coger el paraguas. Observamos el rendimiento de nuestros compañeros de trabajo para hacernos una idea de lo que se espera de nosotros.
Lo aprendemos desde pequeños. Normalmente se dictan unas normas que son máximos. En este sentido, son los demás quienes, con su comportamiento, nos dicen cuáles son más o menos importantes. Si nuestros compañeros de trabajo no suelen estar en la oficina muy puntuales, terminaremos deduciendo que contamos con un margen en este sentido.
Ahora bien, imagina que lo que ves no es realmente lo que sucede. Que tus compañeros sí llegan a la hora, pero lo que hacen es estar en espacios que tú no conoces, trabajando. De esta manera, no es raro que termines entendiendo por flexible una norma que en realidad no lo es. Este es precisamente el espejismo.
Quizás el ejemplo sea un poco raro. Pongamos otro más común que nos hace personas que sufren en un mundo feliz. ¿Con qué frecuencia ves imágenes en tus redes sociales de tus amigos en su tiempo de ocio? Platos muy bien decorados, sol, pies en la playa… ¿No tienes la sensación de que muchos se pasan la vida de vacaciones?
Este pensamiento no es inocuo, ya que en muchas ocasiones esto nos hace sentir que tenemos muy poco tiempo libre, cuando en realidad puede no ser cierto. Así, lo que publica nuestro entorno puede incidir directamente en nuestro bienestar o malestar laboral.
Sobreexigencia para las personas que sufren en un mundo feliz
Lo mismo pasa con lo que nos exigimos. Mario acaba de colgar la noticia de que le han dado un premio, Lucía ha colgado el último artículo que ha publicado, Luis publica todos los días su esfuerzo para conseguir las oposiciones. Nos gusta que los demás nos vean como personas trabajadoras, productivas y de éxito.
Este espejismo puede envenenar las valoraciones que hacemos sobre los hitos que alcanzamos, la forma que tenemos de relacionarnos con los errores que comentemos. ¿Cuántas fotos publica nuestro entorno con sus fallos? ¿Cuántos publican que su empresa les ha despedido o que llevan un tiempo buscando empleo?
Por ejemplo, un estudio realizado por Mayra Pérez y Angélica Quiroga en 2019 evidencia que el uso de Internet como entorno social está asociado en jóvenes a la comparación ascendente. Dicho de otra manera, como corolario, el uso de la red podría distorsionar nuestra perspectiva respecto, por ejemplo, al grado de destreza que tenemos a la hora de realizar una tarea.
Un hecho que puede deberse, al menos en parte, a que contamos con muchos más ejemplos en lo que alguien muestra una destreza superior a la nuestra.
Este anhelo de perfección inspirado en lo que vemos puede potenciar una sensación que todos conocemos en primera persona: la de que la realidad nos supera, nos abruma, nos hace pequeñitos o liliputienses. Hablamos de una insatisfacción vital que muchas veces termina por hacernos personas que sufren en un mundo feliz.
domingo, 19 de diciembre de 2021
Fatiga de privacidad: un daño provocado por las redes sociales
La fatiga de privacidad se ha convertido en un fenómeno prácticamente universal; al menos tanto como la tecnología. ¿Quieres saber en qué consiste, cuál es su origen y qué nos dicen los estudios de sus posibles consecuencias?
La identidad y la intimidad son conceptos cada vez más difíciles de gestionar. Existe un mundo aparte en internet que, a pesar de apariencia individual, interactúa con la vida real, difuminando los límites entre lo propio y lo colectivo, un hecho que puede producir la llamada fatiga de privacidad.
Las personas que usan habitualmente redes sociales o navegan por internet se enfrentan al dilema de poder estar revelando más información personal de la que deben -o incluso a que se la estén robando sin que lo sepan-. Esta sensación de inseguridad puede llegar a ser una carga.
Un grupo de psicólogos ha profundizado en esta cuestión para darle forma al concepto de la fatiga de privacidad. Si te ha picado la curiosidad, en este artículo tienes todo lo que necesitas saber sobre ello. No te lo pierdas.
¿Qué es la fatiga de privacidad?
La fatiga de privacidad es una sensación de cansancio relacionada con la creencia de que no existe una manera eficaz de gestionar su información personal en internet. La persona siente que está expuesta a los riesgos derivados de navegar por la red y usar las redes sociales.
Este síndrome se está constituyendo como una nueva alteración psicológica debido a su incidencia, pero aún no está recogida en ningún manual de evaluación y diagnóstico.
Este fenómeno ha sido estudiado por psicólogos del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan, en Corea del Sur. Los investigadores advirtieron que un gran número de usuarios experimentaban síntomas similares a los de la fatiga psicológica derivada de contextos en internet en los que la privacidad no está muy clara.
Esta sensación de falta de intimidad es común a todos los usuarios. No obstante, algunas personas están más preocupadas por no compartir información personal y dedican mucho tiempo a leer las condiciones que la mayoría de los usuarios acepta de manera inmediata.
Síntomas de la fatiga de privacidad
No tener claro si es inofensivo publicar una foto concreta, enfrentarse a una decisión sobre las cookies en cada página en la que se entra, elegir un buen antivirus y antimalware y muchas otras decisiones son constantes en la vida diaria. Esto puede producir lo siguiente:
- Sensación de cansancio psicológico: normalmente tiene que ver con la falta de habilidades y recursos de la persona para gestionar su información personal en la red.
- Indefensión aprendida: el usuario, ya saturado de tratar de proteger su privacidad, acaba por bajar la guardia debido a la frustración, desesperanza o desilusión.
- Incapacidad para trazar con claridad la línea entre lo público y lo privado: aunque la palabra “privado” aparezca con frecuencia en redes sociales, lo cierto es que sigue siendo publicar algo para que otros lo vean. Los conceptos se difuminan y, con ellos, la capacidad para decidir adecuadamente.
Actualmente no existe un tratamiento específico para la fatiga de privacidad, pero acudir a un profesional será beneficioso para aquellos que sufren de este malestar. Se establecerán pautas personalizadas de intervención según las necesidades de cada individuo.
La difusa línea entre lo privado y lo público
Por lo general, el público está preocupado por la divulgación de su información personal sin su consentimiento. No obstante, la fatiga de privacidad y la indefensión aprendida hacen que “aceptar términos y condiciones” se haga de forma automática.
A esto se lo conoce como la “paradoja de la privacidad”. En ella, las personas revelan información personal de forma voluntaria a pesar de su preocupación por ello. Este fenómeno tiene todavía partes oscuras, pues sus raíces son mucho más profundas que la simple fatiga.
Uno de los factores que más desdibujan la línea entre lo íntimo y lo público son las redes sociales. En la actualidad, la construcción de la identidad tiene una fuerte relación con lo que se publica en estas aplicaciones. Por eso, mucha gente percibe que es inevitable esta pérdida de privacidad.
La construcción comunitaria de la identidad, la sensación de pertenencia y, por supuesto, la falta de regulación, ponen a los usuarios en un constante dilema acerca de la privacidad. Pero, ¿estamos realmente en control del tráfico de nuestros datos? Resulta difícil de saber desde este lado de la pantalla.
sábado, 18 de diciembre de 2021
Razones por las que vale la pena contratar a personas de más de 50
Es momento de derribar mitos asociados a la edad, de dar mejores oportunidades laborales a las personas con más de 50 años. Son válidas, tienen potencial y disponen el valor añadido de la experiencia.
En la actualidad, hablamos de los prejuicios de género, de la discriminación racial y de las dificultades de los jóvenes para acceder al mercado laboral. Sin embargo, el sesgo de la edad es una problemática sin límites. Muchas empresas se muestran reticentes a contratar a personas con más de 50 años, como si ya no fueran válidas.
Los gerentes y el personal de contratación siguen y alimentan los estereotipos que señalan a este sector de la población. Lo conciben como conservador y poco hábil con las nuevas tecnologías. Al ver su perfil, dan mucho valor a que sea más probable que tarde o temprano terminen pidiendo una baja o dan por hecho que no estarán dispuestos a viajar.
Esta aura hace que personas de entre 55 y 65 años tengan muchos problemas para encontrar empleo. Ver cómo de pronto la sociedad deja de contar con ellas tiene un serio impacto a todos los niveles: económico, social y psicológico.
¿Por qué vale la pena contratar a personas de más de 50 años?
Jóvenes y no tan jóvenes… Todos merecemos oportunidades laborales. Tenemos derecho a que nuestro perfil sea visto lejos de los prejuicios que puede ir asociados, por tradición, a algunos datos, como la edad.
Sin embargo, como bien sabemos, la realidad es otra. Son muchas las empresas que desaparecen a la hora de contratar a personas de más de 50 años. Trabajos de investigación, como los realizados en la Universidad Estatal de Wayne en Detroit señalan algo importante al respecto.
La percepción que se tiene de los trabajadores de mayor edad es muy heterogénea. Si preguntamos a las personas de manera individual no dudarán en describir aspectos positivos sobre ellos. Sin embargo, en los procesos de selección, la discriminación es más que frecuente. Los sesgos asociados a la edad refuerzan ideas como su lentitud, escasa creatividad o resistencia al cambio.
Es necesario reformular estas ideas, ya que contratar a personas de más de 50 años puede ser una práctica que mejore, y mucho, la salud, y no solo a nivel financiero, de distintas empresas. La inmensa mayoría de personas en esta situación no cuentan con un conocimiento obsoleto, son hombres y mujeres con gran potencial y con mucho que ofrece en cualquier escenario laboral y profesional.
En el mundo de la informática, aunque la velocidad sea de vértigo, no deja de ser necesario adaptar muchos de los viejos sistemas a tecnologías actuales. Por ejemplo, sistemas que pueden estar basados en lenguajes que los estudiantes actuales ya no estudian. En estos casos, el valor que pueden tener las personas más veteranas en el sector es incalculable.
Trabajadores leales y con estabilidad
Las personas de 55, 58 o 62 años tienen en su mayoría su vida hecha. No es fácil que dejen ese puesto para ir a otra empresa ni que se trasladen a otra provincia o país. Además, suelen destacar por su compromiso y responsabilidad, mientas que la experiencia les hace mucho más hábiles a la hora de establecer plazos y anticiparse a posibles problemas.
La experiencia, una buena manera de evitar errores
Es cierto, los tiempos cambian y la realidad es tan frenética y voluble que hay que estar preparado ante cualquier circunstancia. Esto es algo que saben bien las personas de mayor edad. Su experiencia les permite ser más certeros a la hora de identificar puntos críticos. Pueden utilizar su propia historia para intuir que quizás es hora de cambiar el rumbo de un proyecto o de dejarlo aparcado por el momento.
Es importante contar con sus perspectivas, con sus enfoques y sus conocimientos. Todo ello puede enriquecer al equipo humano de cualquier escenario laboral.
Colaborativos: han aprendido a llevarse bien con la gente
Contratar a personas de más de 50 años tiene una ventaja: saben cómo manejar y tratar a la gente. Tienen buenas habilidades para comunicarse, llegar a acuerdos, dar un feedback positivo y alentador a los compañeros y contribuir al equilibrio de los equipos. Piden ayuda cuando lo necesitan y no dudan en ofrecerla también a los demás sin reticencia alguna.
Beneficios de contratar a personas de más de 50: habilidades para resolver problemas
Resolver problemas es un rasgo de inteligencia indudable que no todo el mundo sabe aplicar o desarrollar. Las personas de más de 50 años, en contra los prejuicios y del sesgo de edad, son figuras altamente efectivas en esta tarea. Investigan, analizan, recaban información, sopesan opciones, lo comparan con su experiencia y después, trazan planes altamente efectivos.
Son grandes mentores con una actitud muy positiva
Todo trabajo se enriquece de manera indudable cuando varias generaciones están orientadas a un mismo fin. Millenials y baby boomers, por ejemplo, constituyen ahora mismo las fuerzas laborales más importantes de nuestra sociedad. Ambas contribuyen a nuestro progreso, ambas están capacitadas para dar lo mejor de sí a una realidad compleja y demandante.
Asimismo, los mayores de 50 pueden ser grandes mentores para los trabajadores más jóvenes. Su actitud positiva y su experiencia ofrecen un gran bagaje que vale la pena aprovechar.
Las personas de más de 50 están en la edad perfecta
Dejemos los prejuicios a un lado: tener más de 50 no debería descartar a nadie capacitado para un trabajo. Precisamente por esta circunstancia, es fácil el candidato que conjugue la profesionalidad con la vitalidad, la experiencia con el deseo de proyección, la responsabilidad con la creatividad. Aprovechémoslo.
Tengámoslo presente, toda empresa que desee asentarse en el mercado por su innovación, necesita personal con talento y esta dimensión está presente a los 18, los 25, los 45 e incluso a los 65.
viernes, 17 de diciembre de 2021
Minicerebros creados en laboratorio: ¿el inicio de la clonación humana?
Es un hecho que ya se cuenta con minicerebros creados en laboratorio por un grupo de científicos de la Universidad de California. Esto supone un gran avance que podría dar respuesta a muchos interrogantes en la neurología; sin embargo, también entraña riesgos éticos.
A comienzos de 2019 se logró revivir los cerebros de un grupo de cerdos en un laboratorio. La noticia impactó por lo que supone este avance. Pocos meses después se anunció que un grupo de científicos logró dar vida a unos minicerebros creados en laboratorio. Está claro que avanzamos hacia una nueva era en la biotecnología.
El hecho de que haya minicerebros creados en laboratorio dio lugar a un debate ético muy álgido. Al fin y al cabo, en función de lo que actualmente sabemos, podríamos decir que un ser humano es básicamente su cerebro y no está claro hasta dónde van a llegar los científicos en su afán por experimentar con la vida. Por las implicaciones que esto tiene, se ha planteado que este hallazgo puede significar el inicio de la clonación humana.
Según lo que fue informado a través de la revista científica Cell Press, los minicerebros creados en laboratorio tienen el tamaño de un guisante y producen unas ondas cerebrales similares a las que generaría el cerebro de un bebé prematuro. El objetivo a medio plazo es crear redes neuronales más sofisticadas cada vez.
Los minicerebros creados en laboratorio
Los minicerebros creados en laboratorio fueron desarrollados por un equipo científico de la Universidad de California. La noticia se dio a conocer en agosto de 2019. Lo que los expertos hicieron fue crear organoides, cuyas estructuras celulares son similares a las de los cerebros humanos.
Los minicerebros son un millón de veces más pequeños que el cerebro humano. Se desarrollaron a partir de células madre pluripotentes. Estas fueron colocadas en un ambiente que imita al del cerebro y esto hizo que se diferenciaran, se transformaran y luego se autoorganizaran de la misma manera que lo harían en un cerebro.
No es la primera vez que se intenta esta hazaña. En el pasado ya se había avanzado en ese sentido, pero hasta ahora no se había logrado producir unos organoides que desarrollaran redes de neuronas, tal y como funcionan en los seres humanos. Por eso se trata de un avance sin precedentes.
Algunos pormenores del proceso
El primer acierto de los científicos fue el de crear un ambiente optimizado para el cultivo de las células madre. Gracias a ello, los organoides maduraron más y mejor de lo que lo habían hecho en experimentos precedentes. El proceso duró en total 10 meses, en ese periodo se hizo un monitoreo minucioso con multielectrodos que registraban la actividad neuronal.
Tan solo dos meses después de iniciar el proceso, los científicos comenzaron a detectar pulsos de ondas cerebrales en los organoides. Pese a que no producían señales continuas, sino esporádicas, era claro que las ondas tenían la misma frecuencia que la de los cerebros humanos en sus primeras fases de formación.
A medida que fueron creciendo los organoides, la producción de ondas se hizo cada vez más diversificada y regular. Esto indicaba que se estaban desarrollando conexiones neuronales paulatinamente más estructuradas. Tales ondas y frecuencias son similares a las registradas en los cerebros de 36 bebés prematuros, cuyos datos se habían tomado previamente como punto de referencia.
Usos e implicaciones
Los investigadores piensan que no es probable que los organoides tengan actividad mental como tal. Aseguran que se trata de un modelo muy rudimentario, por lo cual no está en capacidad de realizar la mayoría de las actividades de un cerebro real. Sin embargo, no descartan que más adelante se logre obtener organoides más complejos.
El equipo investigador ha dicho que los minicerebros creados en laboratorio podrían ser un excelente punto de partida para estudiar más a fondo el funcionamiento de las redes neuronales. Creen que esto, hacia el futuro, podría dar pistas para entender y tratar mejor algunas enfermedades como la epilepsia, el autismo y la esquizofrenia, entre otras.
Pese a todo, los experimentos en este sentido han causado gran controversia desde que comenzaron, en 2013. Para algunos expertos, el hecho de dar lugar a procesos de neurogénesis y desarrollo de circuitos neuronales, en la práctica otorga un soporte físico para el desarrollo de la conciencia. Por lo tanto, no se puede descartar que estos minicerebros en algún punto no puedan llegar a realizar funciones más complejas.
Sin embargo, de momento esto no es posible, ya que un cerebro sin cuerpo carece también de sentidos y, por lo tanto, no puede percibir estímulos que luego se conviertan en datos a procesar. Algunos, sin embargo, advierten que podría haber sorpresas en este azaroso proceso. También que cada vez estamos más cerca de clonar seres humanos. Sin duda, se transita por terrenos fascinantes y desconocidos.
¿Por qué a las personas independientes les cuesta encontrar pareja?
Las personas independientes aman su soledad y no se conforman. Pero esto puede dificultarles la búsqueda de una pareja.
Quizás hayamos escuchado que para amar a alguien primero es necesario quererse a uno mismo; acercarte desde el deseo, la curiosidad o el interés, y no desde la necesidad. Sin embargo, quienes han alcanzado una independencia personal y emocional a menudo son quienes más dificultades hallan a la hora de establecer una relación. ¿Te ha sucedido? Si es así, hoy queremos hablar de por qué a las personas independientes les cuesta encontrar pareja.
Solemos pensar que para establecer un vínculo afectivo hemos de cumplir una serie de características. Ser atractivos, exitosos, inteligentes, divertidos… No obstante, basta con mirar alrededor para comprobar que personas de todo tipo disfrutan de relaciones de pareja; y, paradójicamente, aquellos que han realizado un mayor trabajo interior pueden sentirse incapacitados para conectar con alguien. En realidad, las dificultades pueden tener otro origen.
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Esta afirmación puede aplicar a todas las personas que afrontan la búsqueda de pareja desde una sensación de completitud; es decir, desde la perspectiva de dos seres humanos plenos que se unen para compartir, en lugar de hacerlo para cubrir carencias.
Sin embargo, es especialmente cierta para quienes han realizado un importante proceso de transformación, quienes han vivido la dependencia emocional y la han superado a base de trabajo personal. Sea cual sea tu caso, estas son algunas de las razones que te pueden estar alejando de tu objetivo.
Han malinterpretado la independencia
En cualquier vínculo es necesario que cada uno de sus integrantes se haga responsable de su propia felicidad y emociones; pero es imprescindible que exista cierto grado de apertura y se elimine el miedo a ser vulnerable. Así, la interdependencia es el concepto más adecuado para designar la forma propicia de vincularse.
Ser emocionalmente independiente no implica ser hermético, frío o distante. Si malinterpretamos este término podemos caer en el error de no dejarnos querer, de no permitirnos vincularnos con los otros a un nivel profundo. La actitud propicia pasaría entonces por la frase: “lo puedo todo solo, pero no lo quiero solo“.
Se han acostumbrado a la soledad
Si llevas un largo tiempo soltero, es posible que te resulte más complicado iniciar una relación. Y esto es porque, en ocasiones, la soledad se vuelve adictiva. Esta proporciona una sensación de control que al entrar en un vínculo se sustituye por emociones intensas y una gran dosis de incertidumbre. Y no siempre estamos dispuestos, a nivel consciente o inconsciente, a realizar este cambio.
Por otro lado, al igual que sucede con todas las habilidades sociales, si estas no se practican regularmente la persona puede perder pericia y confianza al respecto. Así, tras años de soltería es posible que tus interacciones románticas no resulten tan fluidas y satisfactorias como desearías, y esto puede detenerte de continuar intentándolo.
Perpetúan una creencia disfuncional
Al hilo de lo anterior, con frecuencia sucede que se arraiga una creencia que termina convirtiéndose en una profecía autocumplida: “nunca encontraré pareja“. Esta idea puede partir de las malas experiencias pasadas, de pensar que todo vínculo implica sufrir y abandonarse a uno mismo o de estar convencido de que nadie aceptará una relación en los términos que nosotros ahora proponemos; esto es, libertad y compañerismo en lugar de exigencias y control.
Esta misma idea puede llevarnos a afrontar las interacciones con personas nuevas bajo un prisma de pesimismo y suspicacia, en lugar de permitirnos comprobar cómo se desenvuelve la situación. Estas barreras mentales que cargamos son las que, finalmente, terminan por bloquear las oportunidades.
Tienen altos estándares
Por último, no podemos pasar por alto que a las personas independientes les cuesta encontrar pareja porque suelen tener unos estándares más elevados. Iniciar una relación es para ellas un deseo, más no una necesidad. Aprecian y valoran su vida tal y como es y se proveen a sí mismas de amor y respeto; por lo mismo, únicamente están dispuestas a aceptar a quienes mejoren sus actuales condiciones.
Desde esta perspectiva, quedan descartadas todas las personas que no han desarrollado esa misma concepción del amor y quienes no han trabajado en sí mismas para poder vincularse sanamente. Por lo mismo, en la sociedad actual, tendente a la superficialidad, el amor líquido y la inconsciencia de las propias necesidades, encontrar un individuo afín puede resultar más complicado.
A las personas independientes les cuesta encontrar pareja, pero no tiene por qué ser así
Como has comprobado, varios de los puntos anteriores pueden trabajarse para que dejen de suponer un obstáculo. Una revisión de las creencias conducirá a un pensamiento más flexible y ajustado a la realidad que te permitirá derribar algunas de las barreras que has construido.
Por otro lado, recuerda que hay muchas personas que han transitado tu mismo camino y desean construir una relación bajo esos mismos ideales. Simplemente, ábrete, date una oportunidad.
jueves, 16 de diciembre de 2021
Movimiento LGBTIQ+: ¿en qué consiste y cuál es su historia?
La historia del movimiento LGBTIQ+ es la historia de la lucha por el reconocimiento de la diversidad sexual y de género, por la comprensión de la sexualidad por encima de la dimensión binaria y, sobre todo, por el respeto hacia la diferencia.
Si miramos con atención, la heterosexualidad como norma parece ser más un mito, la imposición de un deseo, que una realidad. A través del arte, la literatura y los testimonios históricos es posible rastrear la presencia de sexualidades disidentes que han sido perseguidas y proscritas, obligadas a vivir en la oscuridad del armario.
La historia del movimiento LGBTIQ+ recoge esa discriminación histórica para transformarla en una lucha política por el derecho a existir en los propios términos, a amar en libertad.
Es una historia de muchas historias, porque en cada país del mundo occidental las luchas, los logros y las transformaciones alcanzadas por el movimiento han sido diferentes. Sin embargo, es una historia que se articula colectivamente alrededor del amor, la resistencia y, sobre todo, del orgullo.
Stonewall: el hito fundacional
La fecha: 28 de junio de 1969. Los disturbios ocurridos este día en el Stonewall Inn, un bar ubicado en el Greenwich Village de Nueva York, pueden considerarse como el punto de inflexión histórico en cuanto a la diversidad sexual.
El movimiento por los derechos civiles y los movimientos de liberación de la mujer eran el caldo de cultivo perfecto para que otras reivindicaciones sociales se produjeran.
En respuesta a las continuas redadas y asedios de la policía hacia la comunidad gay, aquel 28 de junio quienes se encontraban en el Stonewall decidieron decir: ¡basta!
Las manifestaciones y los disturbios se extendieron durante tres días, sin embargo, lo más importante es que allí se sentaron las bases de lo que sería una de las luchas políticas más importantes de la segunda mitad del siglo XX.
Poco tiempo después del levantamiento en el Stonewall, aparecieron en el escenario político organizaciones de activistas homosexuales como, por ejemplo, el Gay Liberation Front y la Gay Activist Alliance. Estas organizaciones fueron fundamentales para establecer los puntos de encuentro y desencuentro dentro de la comunidad homosexual, las luchas conjuntas, las diferencias identitarias y la construcción de una agenda política para lograr que ni la identidad ni la orientación sexual fueran elementos que justificaran la discriminación, la violencia y la persecución.
Un año después, el 28 de junio de 1970, se celebró la primera marcha del Orgullo Gay en Nueva York y Los Ángeles y, progresivamente, fue extendiéndose a lo largo del planeta, convirtiéndose en una fecha para celebrar la diversidad y visibilizar las luchas, los logros y las reivindicaciones aún pendientes.
LGBTIQ+: un movimiento por la diversidad
Cada una de las letras que componen la sigla LGBTIQ+ nos habla tanto de orientaciones sexuales como de distintas construcciones identitarias alrededor del género.
En los inicios del movimiento, el término “gay” parecía aglutinar a todas las expresiones de disidencia sexual. Sin embargo, pronto se hizo evidente que era necesario visibilizar explícitamente las discriminaciones y las demandas específicas de cada una de las identidades que componían lo que en los años 70 (e incluso durante los años 80) se nombraba genéricamente como comunidad Gay.
Así, paso a paso, se fue gestando la sigla que conocemos hoy:
- La L corresponde a la orientación sexual lésbica, mujeres que se sienten sexual y afectivamente atraídas por otras mujeres.
- La G corresponde a la orientación sexual gay u homosexual, hombres que se sienten sexual y afectivamente atraídos hacia otros hombres.
- La B corresponde a la bisexualidad, que puede comprenderse como la atracción sexual y afectiva tanto hacia personas del mismo género como de un género diferente al propio.
- La T nombra a las personas transexuales y transgénero, es decir, personas que se identifican con un género diferente al asignado al momento de nacer.
- La I se refiere a las personas intersexuales, busca describir a aquellas personas que nacieron con características sexuales anatómicas que no coinciden con las expectativas típicas asociadas a lo masculino o lo femenino. Así, la intersexualidad no es ni una identidad de género, ni una orientación sexual.
- La Q viene de la palabra queer, un término paraguas que agrupa todas aquellas identidades no binarias, como el género fluido o el género neutro.
- El signo +, sumado recientemente, hace referencia a identidades como la pansexualidad, la asexualidad y otras que no se sientan reflejadas en las letras que componen la sigla, pero que viven sus vidas por fuera de la cis/heteronorma.
El orgullo: la importancia de la visibilidad
En 1978, el artista y activista por los derechos homosexuales, Gilbert Baker, diseña la icónica tela arcoíris que hoy conocemos como la bandera del orgullo LGBTI+. Baker ondeó su creación por primera vez en la Marcha del Orgullo de ese año en la ciudad de San Francisco y, desde entonces, se ha convertido en un importante símbolo de la diversidad sexual.
Aunque el diseño original de Baker contaba con ocho franjas, la bandera actual tiene seis franjas. En ella, cada color tiene un significado asociado: el rojo representa la vida, el naranja simboliza la salud y la curación, el amarillo se refiere a los rayos de sol, el verde a la naturaleza, el azul simboliza la armonía y la serenidad y el violeta representa el espíritu.
La cantidad de lugares en los que ondea esta bandera, tanto en las calles como en las redes sociales, es un símbolo de todo el camino andado hasta hoy por el movimiento LGBTIQ+, la importancia de la visibilidad y, por supuesto, la necesidad de persistir en la lucha por el reconocimiento y el respeto a la diversidad sexual.
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