lunes, 7 de marzo de 2022

Alfa de Cronbach: ¿qué es y cómo se usa?

Cuando un investigador crea una escala o un test para medir una dimensión suele emplear distintos indicadores para respaldar su validez. En este artículo analizaremos un coeficiente que sirve para ello: el alfa de Cronbach.

El alfa de Cronbach es un coeficiente asociado a la fiabilidad de un instrumento de medida –prueba psicométrica– en psicología. Sería un indicador de la consistencia o estabilidad de las medidas cuando un proceso de medición se repite (Prieto y Delgado, 2010). Un valor psicométrico que nos permitiría analizar la consistencia de los resultados al medir lo mismo en condiciones muy similares.

Los procedimientos más utilizados para determinar la fiabilidad, de acuerdo con Hernández, Fernández, Baptista (2014), son los siguientes:

1. Medida de estabilidad (confiabilidad por test-retest): en este procedimiento, el instrumento se aplica dos o más veces a un mismo grupo de individuos después de determinado periodo de tiempo. Si la correlación de los resultados es positiva, se considera que el instrumento es fiable.

2. Método de formas alternativas o paralelas: en este caso no se aplica el mismo instrumento, sino dos o más pruebas equivalentes tanto en contenido como en instrucciones, duración y características. Se consideraría confiable el instrumento si los resultados obtenidos con los dos instrumentos son muy similares.

3. Método de mitades partidas (split-halves): aquí solo se realiza una sola aplicación del instrumento. El procedimiento consiste en dividir en dos partes equivalentes el total de ítems y comparar las puntuaciones de ambas. La prueba sería fiable si los resultados de las dos mitades son muy similares.

4. Medidas de consistencia interna: en este tipo de medidas se usan diferentes coeficientes, entre los que se encuentra el alfa de Cronbach. El procedimiento consiste en aplicar el instrumento una sola vez y calcular el coeficiente con el que se esté trabajando.

¿Qué es el alfa de Cronbach?

El alfa de Cronbach fue propuesto por Lee Cronbach con el fin de proporcionar una medida de la consistencia interna de una prueba. Esta medida asume valores entre 0 y 1. La consistencia interna que se pretende medir es la que describe hasta qué punto todas las preguntas de una prueba miden el mismo concepto y, por lo tanto, está relacionada con la interrelación de los ítems dentro de la prueba (Tavako y Dennick, 2011).

El alfa de Cronbach aumenta cuanto más correlacionadas estén las respuestas a los distintos ítems de la prueba. No obstante, un coeficiente alfa alto no siempre asegura una buena consistencia interna. Esto se debe a que el alfa de Cronbach también se ve afectado por el número de ítems que tiene la prueba. Si esta es demasiado corta, el valor de alfa se verá perjudicado; si es alta, el valor de alfa aumenta.

En pocas palabras, la fiabilidad de una escala es proporcional a su longitud (Streiner,2003); lo que está bien, pero al mismo tiempo puede ser un problema cuando hablamos de pruebas con muy pocos ítems o con demasiados.

Entonces, una manera de aumentar el coeficiente alfa de Cronbach es agregar más elementos/ítems a la prueba que estén relacionados con el constructo a medir (sin embargo, este aumento puede ser un tanto artificial, ya que la calidad psicométrica de la prueba puede no aumentar).

También es importante tener en cuenta que el alfa es una propiedad de las puntuaciones de una prueba en un determinado momento. Por ende, los investigadores no se deben confiar en las estimaciones de alfa publicadas y deben medir el alfa cada vez que se administra la prueba (Streiner, 2003).

¿Cómo se calcula?

El alfa de Cronbach se obtiene a partir de la covarianza entre los ítems del instrumento, la varianza total de la escala y el número de reactivos que conforman la escala. La fórmula para calcular el alfa de Cronbach usando varianzas es la siguiente:

α= [k/k-1] [1- Σ S²i / S²t ]

Donde:

  • K = Número de ítems en la escala.
  • S²i = Varianza del ítem i.
  • S²t = Varianza de las puntuaciones observadas de los individuos.
Básicamente, lo que se hace es dividir la sumatoria de las varianzas de los ítems entre la varianza de las puntuaciones observadas de los individuos, ponderada por el número de ítems. Esta es la razón por la cual el alfa de Cronbach tiende a mejorar si aumentamos el número de ítems en una escala.

Interpretación del coeficiente alfa de Cronbach

Por un consenso relativamente amplio, el valor mínimo aceptable para el coeficiente alfa de Cronbach es 0,70. Un valor más pequeño apuntaría a que la consistencia interna del instrumento es baja. Esto quiere decir que las preguntas de la prueba no están midiendo aquello que se espera que midan.

Por otro lado, el valor máximo esperado es 0,90. Obtener un puntaje por encima de este valor no significa necesariamente que la consistencia interna sea alta, sino que hay redundancia o duplicación de elementos (Oviedo y Arias, 2005). Es decir, varias preguntas están midiendo exactamente el mismo elemento de un constructo, están repetidas.

Uso del alfa de Cronbach

El alfa de Cronbach se usa para determinar la consistencia interna de una prueba con una única dimensión. Cuando se usan instrumentos que miden dos o más dimensiones distintas, aunque sean de un mismo constructo, se corre el riesgo de subestimar la consistencia interna (Oviedo y Arias, 2005).

Lo que se recomienda hacer cuando se tiene una prueba multidimensional es calcular el alfa de Cronbach para cada grupo de preguntas que componen una dimensión. Entonces, el coeficiente alfa de Cronbach se emplea para conocer la consistencia interna de una escala unidimensional.

Cuando se hace referencia al concepto de fiabilidad, se asume no solo que las medidas son consistentes, sino también que existe una unidimensionalidad u homogeneidad en una muestra de ítems de la prueba. Así que, no solo se puede usar el alfa de Cronbach para medir la unidimensionalidad de un conjunto de elementos, sino que puede usarse también para confirmar si una muestra de elementos es realmente unidimensional o no.

De esta manera, el alfa de Cronbach se puede utilizar para medir la homogeneidad de un conjunto de elementos/ítems de una prueba. Además, también puede darnos pistas sobre si una muestra de elementos es realmente unidimensional o no.

domingo, 6 de marzo de 2022

Generación muda: ¿por qué algunos jóvenes no cogen el teléfono?

Los millenials prefieren otros métodos de comunicación antes que la llamada tradicional. La ansiedad que provoca tener que ofrecer una respuesta inmediata es una de sus principales razones.

¿Alguna vez te has preguntado por qué muchos jóvenes no cogen el teléfono? “Es que no tenía el móvil a mano”, “lo tenía en silencio” o “estaba con amigos” son algunas de las principales excusas que dan los jóvenes para no contestar una llamada telefónica. ¿Será por eso que a la millenial o a la Z las llaman la generación muda?

Según el estudio Generation mute, millenials phone call statistics realizado por BankMyCell, recibir una llamada supone una intromisión en la vida cotidiana. Y además consume demasiado tiempo. Al menos, eso es lo que reconocen el 75 % de los jóvenes entrevistados para esta investigación.

La muestra estaba formada por 1200 jóvenes estadounidenses nacidos entre 1981 y 1996. De hecho, las palabras de Enric Soler, profesor de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), defienden las conclusiones de este estudio.

“Es una intromisión que el joven no sabrá cuánto tiempo lo mantendrá ocupado“, asegura. Por no hablar de la percepción generalizada de que “quien llama tiene más necesidad que quien recibe la llamada”.

¿Por qué la llaman la generación muda?

A partir de investigaciones como las realizadas por BankMyCell, a este segmento de la sociedad se le ha empezado a llamar la generación muda. Pero, ¿por qué los jóvenes de hoy en día no cogen (mucho) el teléfono?
  • Supone una distracción. Las llamadas telefónicas pueden suponer una fuente de estrés para algunos jóvenes, ya que están obligados a enfrentarse a ella de manera inmediata. Por eso esta generación suele preferir los mensajes de texto, ya que pueden contestarlos cuando consideren. De este modo, tendrán tiempo suficiente para preparar la respuesta más adecuada.
  • Quita tiempo. Hoy en día, existen muchos otros sistemas comunicativos que se adaptan fácilmente a nuestros hábitos y estilos de vida. Incluso mandar audios nos permite meditar la respuesta y regrabarlo las veces que haga falta. En ningún caso nos obligarán a dar una respuesta inmediata.
  • Pueden decir algo de lo que arrepentirse. Es cierto que a esta la llaman la sociedad de la inmediatez. Aunque las generaciones más jóvenes no se sienten tan capacitados para ofrecer respuestas en el momento en el que se produce la consulta. Por eso prefieren tomarse su tiempo y contestar cuando realmente se sientan preparados.
  • Las palabras desaparecen con el viento. En una sociedad de la información donde todo se encuentra en la nube, la comunicación oral cada vez tiene una menor vigencia. Tener las cosas por escrito nos permite recordar las palabras exactas a las que deberemos responder cuando llegue el momento.
De todas formas, la encuesta realizada por BankMyCell recoge las principales razones que dan los jóvenes para no responder determinadas llamadas telefónicas.

Cerca de un 75 % de los encuestados reconocen que las llamadas consumen demasiado tiempo, mientras que un 64 % habla de la dificultad de atender a personas con alguna necesidad. El 55 % reconoce no contestar ciertas llamadas cuando está llegando a un evento, y otro 49 % intenta evitar que le pidan algún favor.

Cambio de los hábitos comunicativos

También hay que entender que los hábitos comunicativos están sufriendo cambios importantes. Y es en los jóvenes donde mejor se refleja este cambio de paradigma.

El Informe sobre la Sociedad Digital en España muestra que no solo los jóvenes, sino que el conjunto de la población española prefiere comunicarse por WhatsApp. De hecho, un 95,1 % reconoce que prefiere ese método a otros sistemas de comunicación.

Esto es especialmente llamativo en el ámbito familiar. Los mensajes de texto superan a la comunicación en persona en un 86,5 % de las comunicaciones familiares. Y esto ocurre en todos los segmentos de la población española.

“Los millenials y la generación Z han integrado la comunicación mediante plataformas asíncronas”, explica Enric Soler. Es decir: que muchos jóvenes se sienten más cómodos en sistemas de comunicación en los que no es necesario “coincidir en el tiempo los dos interlocutores”. Al fin y al cabo, “les resulta más fácil, cómodo y menos intrusivo”.

Las llamadas pueden resultar molestas

Otro aspecto a tener en cuenta es que las llamadas pueden resultar molestas. Especialmente, entre los más jóvenes. Según Ferrán Lalueza, profesor de Estudios de Ciencias de la Información y la Comunicación de la UOC, la generación muda percibe la llamada tradicional como “una estrategia comunicativa arriesgada”. Es cierto que en una llamada no puedes borrar ni desdecir ninguna de tus palabras.

“Esto les genera menos seguridad y confianza que emplear una nota de voz“, continúa el profesor de la UOC. Una de las ventajas que los jóvenes ven en este otro sistema es que pueden “repetir su alocución tantas veces como sea necesario antes de enviarla”.

¿Estamos realmente en la sociedad de la inmediatez?

Es cierto que nos encontramos en la sociedad de la inmediatez, pero todo esto esconde una curiosa paradoja. Deberían ser las generaciones más jóvenes las que mostrasen esta cualidad de los tiempos en los que vivimos. Pero nada más lejos de ello, ya que son esas nuevas generaciones las que más tiempo necesitan para consumar sus actos comunicativos.

Una de las principales razones es que los métodos de conversación tradicional suponen una importante fuente de ansiedad para las generaciones más jóvenes.

Y es que la generación muda no termina de sentirse del todo cómoda en conversaciones “presenciales y síncronas”. Tal y como advierte Enric Soler, esa falta de seguridad hace que “se pongan en marcha mecanismos de defensa como la evitación. Al fin y al cabo, “si no responden, no hay oportunidad de poner a prueba ese déficit de habilidades”.

sábado, 5 de marzo de 2022

El duelo por uno mismo como clave para la recuperación

El duelo por uno mismo implica permitirnos sanar a través de la aceptación y la comprensión de las emociones. Es una herramienta que alivia el dolor de los traumas para reconstruir nuestro yo.

El duelo por uno mismo nos permite procesar las emociones difíciles que integran desde los traumas hasta cualquier trastorno del estado del ánimo. Es una labor psicológica de gran valor que implica pasar por diversas etapas. A través de ellas, lidiamos con las heridas y el laberinto de los sufrimientos para dar forma a un yo más resiliente y saludable.

Son muchas las personas que han pasado por un trauma. Cabe la posibilidad incluso de que también nosotros debamos enfrentarnos a una experiencia así en algún momento. Son vivencias en las que se entremezclan realidades que cuesta asumir y entender, hechos que generan rabia, miedo y un elevado dolor.

El duelo por el yo nos sirve para dar nombre a cada experiencia, a identificar emociones y atenuar esas “lesiones emocionales” de una manera más eficaz. Poco a poco, favorecemos esa necesitada aceptación de lo ocurrido para después incluirla en nuestra narrativa psicológica sin el peso del sufrimiento que ahoga y paraliza.

El duelo por uno mismo: ¿en qué consiste?

A veces lo notamos. Percibimos que no somos la misma persona que hace unos años y que, de algún modo, lidiamos con una especie de luto interno por ese yo que hemos dejado atrás. Los seres humanos maduramos o evolucionamos de manera natural o bien sucede algo que nos cambia a la fuerza. Porque si hay algo que sabemos es que el destino puede ser cruel, y gusta de hacernos vivir hechos para los cuales no estamos preparados.

Relaciones que duelen, acoso laboral, decepciones personales, agresiones, traumas de infancia o de madurez… Las experiencias estresantes mantenidas en el tiempo dejan marcas y alteran la personalidad. Además, amortiguan la capacidad para mirar al presente y al futuro con esperanza. Y lo que es peor, arrastran consigo el relieve de los problemas mentales y la infelicidad.

El duelo por uno mismo es una herramienta que se usa en la psicoterapia dinámica experiencial acelerada. Este modelo integrativo orientado para el tratamiento de los traumas, los trastornos de alimentación o los problemas de pareja fue creado por la doctora Diana Fosha en el año 2000. Desde entonces, ha adquirido bastante notoriedad, dada su eficacia.

Trabajos de investigación, como los realizados en la Universidad de Ochanomizu y el departamento de Psiquiatría del Weill Cornell Medical College, destacan su respaldo empírico a la hora de tratar una amplia variedad de síntomas psicológicos asociados a los traumas.

Conozcamos en qué consiste la estrategia del duelo por uno mismo dentro de este modelo terapéutico.

“Transformación”, del sufrimiento a la libertad

El duelo por uno mismo es sanación en movimiento y un acto de valiente transformación. Implica sentir las emociones que integran la herida del trauma, describirlas, compartirlas y aceptarlas. De este modo, algo que señala la doctora Fosha es que uno de los fines de esta terapia es facilitar que la persona pase por una serie de etapas para, finalmente, reinventarse en un yo más auténtico.

El paciente debe entender que tiene en su interior un impulso innato para el crecimiento y la sanación. Esto implica transitar con el propio ser por una serie de fases para explorar la herida, apaciguar el dolor y entender que no somos ese sufrimiento. Tenemos derecho a la libertad y al bienestar.

El duelo por uno mismo y la positividad: no te compadezcas de ti mismo

La terapia dinámica experiencial acelerada no busca que la persona experimente compasión por sí misma. Va mucho más allá. Está bien sentir bondad hacia uno mismo, comparecerse del propio ser y hablarse con afecto. Pero lo que se necesita realmente alcanzar el empoderamiento psicológico, despertar fortalezas.

El duelo por uno mismo acompaña a la persona a través de las experiencias emocionales correctivas. Consiste en ayudar al paciente a que desafíe sus creencias y actitudes patológicas. Le guía para que tome contacto con estados emocionales más positivos al recordar sus valías y su potencial interno.

Todos florecemos después de un duelo. Así, y aunque no seamos la misma persona que ayer, podemos volver a mirar al presente con positividad tras cerrar esas fracturas emocionales que antes nos invalidaban.

Resiliencia psicológica: el yo dejado atrás que da paso a una versión más fuerte

Si hay un aspecto interesante del modelo de la psicoterapia dinámica experiencial acelerada es que busca despertar las resiliencias humanas. Es un enfoque no patologizante. No se centra tanto en los problemas de infancia o en los aspectos subconscientes como lo hace la terapia psicoanalítica.

Se orienta hacia la curación buscando esas capacidades positivas de la persona, esos recursos que puede desarrollar para dar lo mejor de sí y sanar sus problemas, miedos y angustias. Todos podemos tomar contacto con nuestras emociones positivas y ampliarlas para facilitar el cambio.

El duelo por uno mismo nos debe conducir, poco a poco, a la celebración de un nuevo yo. Lo sucedido y dejado atrás no se olvida, pero podemos aprender a vivir de nuevo, sin sufrimientos y con esperanzas renovadas.

viernes, 4 de marzo de 2022

El sombrero verde de Edward de Bono: ¿qué nos enseña?

El sombrero verde favorece el pensamiento creativo. Edward de Bono lo eligió porque ese color representaba el crecimiento de las plantas, de las nuevas oportunidades que germinan cuando vencemos el estancamiento.

“Las escuelas desperdician dos tercios del talento innato de los niños y las universidades acaban con el resto”. Esta frase la decía con frecuencia uno de los pensadores más audaces del siglo XX. Hablamos del psicólogo y filósofo Edward de Bono, quien siempre recordaba a sus alumnos en la universidad que cuando se vieran estancados y estresados se colocaran el sombrero verde.

Ahora bien, ¿a qué se refería con lo de ponerse el “sombrero verde”? Si por algo fue conocido Edward de Bono fue por aportar y desarrollar teorías para mejorar las habilidades y actitudes de exploración, creatividad y transformación personal. Su célebre libro Los seis sombreros para pensar publicado en 1985 fue toda una revolución en el campo del pensamiento y la innovación.

El método era el mejor avance para el pensamiento humano en los últimos 2300 años, según él. Así lo escribió en el prefacio y así lo esperaba. No era un hombre precisamente humilde, pero lo cierto es que su intención era noble, aspiraba, ni más ni menos que a dar mayor potencial y libertad a las personas mediante la creatividad y la habilidad para resolver problemas.

Conozcamos cuál era para Edward de Bono el sombrero más importante en su teoría.

Características del sombrero verde de Edward de Bono

Edward de Bono, médico, psicólogo, filósofo y hasta inventor, llegó a decir que la forma en que las escuelas educaban a los niños solo les incitaba a dejar los estudios en algún momento. La educación rígida y estandarizada, señalaba, hace creer al estudiante que es estúpido. Cuando en realidad, los pequeños llegan al mundo con un potencial innovador insuperable.

Él mismo lo evidenció en los años 70 en un estudio que recogió en un libro titulado Los niños resuelven problemas (1972). En este trabajo se hizo eco de las respuestas que chicos y chicas le dieron a una serie de cuestiones que él mismo les planteó: diseñar una máquina para dormir, otra para pesar elefantes, crear un sistema para construir una casa y otro para diseñar un cohete.

La creatividad es algo innato en el ser humano, pero la educación tradicional la debilita. Dejamos de pensar de manera innovadora y esto es un serio problema. Por ello, diseñó el método de los Six Thinking Hats. Y fue un éxito. Tanto es así que grandes empresas como Motorola, IBM y Boeing informaron de que habían reducido la mitad del tiempo en sus reuniones al aplicarlo.

Así, entre todas esas estrategias para pensar de manera original, el sombrero verde es la que mejor simboliza este objetivo. A continuación, profundizamos en esas tácticas que nos legó Edward de Bono.

Y tú, ¿ya usas el pensamiento lateral?

Muchos hemos oído hablar del pensamiento lateral, pero no todos recuerdan que quien acuñó este término fue Edward de Bono. Según él explicó, este modo de razonamiento se aleja de esa lógica “vertical”  y más ortodoxa a la hora de resolver problemas.

Es decir, en esta estrategia cognitiva se opta por buscar opciones innovadoras, hacernos preguntas, pensar de manera desafiante, usar analogías, acertijos, etc.

Pensar de manera provocadora

Cuando nos colocamos el sombrero verde de Edward de Bono quedan prohibidos los convencionalismos. No vale con dar ideas o soluciones que sean complacientes para los demás. Tampoco con generar opciones que, aunque originales, no cambien demasiado nuestra realidad.

Hay que atreverse a desafiar el pensamiento establecido para alcanzar la excelencia a través de la innovación. Algo así solo se logra siendo críticos y desafiantes con las ideas imperantes.

Buscar alternativas, cuantas más mejor

Si te enfrentas a un problema o encrucijada personal o profesional, no pienses en una solución. Proponte cincuenta soluciones. A la hora de buscar una resolución a ese desafío que tienes por delante, lo mejor es contar con múltiples estrategias y no con una sola.

Promover el sentido del humor

El sentido del humor disuelve el estrés, calma la mente y descorre ante nuestra mirada nuevas perspectivas innovadoras. Este estado emocional es muy propicio para la creatividad y siempre es bueno promoverlo.

Así, Edward de Bono creó una palabra que podíamos introducir en nuestras propuestas para inducir el humor y el pensamiento innovador. El término mágico era “po”.
  • Los ejecutivos de la empresa Po son nuestra competencia y tenemos que crear una nueva estrategia Po de márketing.
  • La estrategia Po será la más exitosa porque (…)
Es importante hacer uso del resto de sombreros

Como bien sabemos, el sombrero verde es el que debemos ponernos para tener ideas innovadoras y creativas ante cualquier problema. Sin embargo, no podemos olvidar que la innovación solo será posible cuando hayamos dominado esos otros enfoques de pensamiento, esos que nos propone el modelo de los seis sombreros para pensar.

El control de las emociones, valorar los riesgos o tener en cuenta toda la información disponible es decisivo a la hora de ser originales y creativos. Por ello, nunca está de más recordar la función de los otros cinco sombreros restantes que nos propuso Edward de Bono:
  • Sombrero azul: nos ayuda a dirigir el proceso de pensamiento y a valorar cada avance.
  • Sombrero blanco: nos permite centrarnos en la información de la que disponemos.
  • Sombrero rojo: uno de los más importantes, nos ayuda a poner las emociones a nuestro favor y no en nuestra contra.
  • Sombrero amarillo: nos facilita el poder pensar de manera positiva.
  • Sombrero negro: es clave para valorar los riesgos, peligros u obstáculos.
Para concluir, no importa el tiempo que haya pasado desde que Edward de Bono nos expuso este modelo. Sigue siéndonos de gran utilidad y debería estar presente en cada escuela, en cada empresa, en cada biblioteca particular…

jueves, 3 de marzo de 2022

5 películas con un argumento impactante

Estas historias despertarán tu curiosidad, tu empatía e incluso pondrán tus pelos de punta.

De vez en cuando necesitamos películas con un argumento impactante. Historias que despierten nuestra curiosidad, empatía o nos pongan los pelos de punta y que no nos dejen indiferentes.

¿Puede una historia sobre la maternidad sorprendernos?, ¿o quizá una película cualquiera de amor? La respuesta estará en lo bien hilado que esté el argumento y en la construcción de los personajes.

A continuación, te sugerimos una serie de películas que no tienen una temática fuera de lo usual, pero que son capaces de engancharnos a la trama.

1. Sin amor (Loveless), de Andrey Zvyagintsev

La película trata sobre una pareja rusa que atraviesa un divorcio poco amistoso, en el que las faltas de respeto y la agresividad son constantes. Ya la primera escena nos da una idea del punto tan crítico al que se ha llegado en el proceso de divorcio.

Necesitan vender el que ha sido su piso y empezar una nueva vida con sus respectivas parejas. El desprecio que sienten el uno por el otro hace honor al título de la película.

Todo esto no sería tan dramático si su hijo de 12 años no estuviera sufriendo el abandono y el desprecio de ambos. Los dos van a intentar no “quedarse” con él, entendiendo que es una carga para empezar una nueva vida.

Observamos al pequeño llorar desconsoladamente tras la brutal pelea de sus padres, mientras algo se rompe en nosotros. Nos hace pensar en la vulnerabilidad extrema de la infancia y de cómo hay momentos que pueden romper a un ser humano toda su vida. Tras varios días en los que sus padres hacen su vida con sus respectivas parejas, el niño desaparece.

Ahí comienza una búsqueda en la que el director Zvyagintsev establece un paralelismo entre la miseria moral del entorno del chico y la de su país. Una osadía que le ha puesto en el punto de mira de las autoridades rusas y el entorno de Vladimir Putin por la “mala propaganda” que hacen sus obras del país.

2. Te quiero hasta la muerte, de Anthony Jaswinski

Esta reseña es una doble recomendación. Basada en una historia real que conmocionó a la sociedad estadounidense. Su adaptación en pantalla también se ha llevado a cabo por la magnífica serie The Act que puedes ver en Amazon Prime.

Sin embargo, si no puedes ver los ocho episodios de esta producción, la película de Netflix inspirada en la misma historia que te recomendamos en este artículo en una buena opción para saber lo que ocurrió. Si hablamos de películas con argumentos impactantes, esta tiene doble mérito por estar basada en un caso real.

Te quiero hasta la muerte (Love You to Death en inglés); está basada en la desgarradora historia de Gypsy Rose y Dee Dee Blanchard. Gypsy Rose es una niña se ve obligada a fingir estar enferma bajo el régimen draconiano impuesto por su madre. Su progenitora padece el síndrome de Munchausen por poderes.

El maltrato a través de la invención de enfermedades

En este trastorno psicológico, el cuidador principal del hijo, con frecuencia la madre, simula síntomas o provoca síntomas reales para parecer enfermo. La película dramatiza la historia real y vuelve a contar la historia del abuso físico y psicológico severo.

La actriz ganadora del Oscar, Marcia Gay Harden interpreta a Camille, la madre aparentemente perfecta que cuida mucho de su hija enferma, Esme -interpretada por Emily Skeggs-.

El primer cuarto de hora de la película, la historia se cuenta desde el punto de vista de Camille, proyectando la imagen de madre perfecta. Sin embargo, cuando la película cambia para ser contada desde la perspectiva de Esme, el espectador descubre una red de mentiras, engaños, manipulación y abuso.

Camille obliga a Esme a fingir estar enferma para lograr una subvención. Esme entabla una relación con un chico, quien acepta ayudarla a escapar. Juntos, asesinan a Camille a sangre fría y huyen de la ciudad. La policía encuentra a Camille tirada en un charco de sangre y pronto arresta a Esme, quien cuenta una historia de profunda tortura psicológica.

3. Help, de Marc Munden

Seleccionando películas con un argumento impactante, nos encontramos con el reciente protagonismo de la situación actual y sus efectos aún desconocidos en los trabajos o salud mental de las personas.

Los sanitarios, héroes repentinos, pero de consumo rápido, han vivido situaciones de estrés que han puesto al límite sus aptitudes físicas y psicológicas. Tras la gran pandemia, restricciones, agresiones, muertes de compañeros y olvido de las administraciones; la fortaleza de las personas sanitarias está quebrada. Y aún no sabemos qué efecto tendrá esto en su salud y en la nuestra, que depende de la de ellos.

Esta película se atreve a con un tema tan reciente y doloroso que da lugar a un producto audiovisual imprescindible, sobre todo, para ciertos grupos.

La historia comienza con una entrevista de la protagonista Sarah, la estrella Jodie Comer (Killing Eve). Sarah es una mujer decidida e inteligente, pero nunca encajó, ni en la educación formal ni en el trabajo. Su familia le dice que nunca llegará a nada, pero inesperadamente encuentra su vocación como cuidadora en el Bright Sky Homes, una pequeña residencia de personas de avanzada edad.

Sarah tiene un talento especial para conectarse con los residentes, incluido uno en particular, Tony (Stephen Graham), de 47 años, que presenta una especie de alzhéimer precoz. Su enfermedad provoca períodos de confusión y arrebatos violentos que los demás miembros del personal no pueden manejar, pero con Sarah comienza a construir un vínculo real.

El éxito de Sarah en el manejo de Tony y los otros pacientes ayuda a restaurar la confianza en sí misma. Tras este período de adaptación llega marzo de 2020. De repente, todo lo que Sarah ha logrado se pone en duda con la llegada de la pandemia.

Ella y sus colegas luchan incansablemente con uñas y dientes, mal equipados, mal preparados y aparentemente desamparados por los poderes fácticos.

Una decidida Sarah hace todo lo posible para proteger a quienes están a su cuidado, cuyas condiciones hacen que su sufrimiento y aislamiento sean aún más traumáticos. Sin embargo, el compromiso inquebrantable del personal, la compasión y los esfuerzos heroicos no pueden hacer mucho y Sarah busca desesperadamente una salida para uno de los internos.

4. La piedra de la paciencia, de Atiq Rahimi

Jean-Claude Carrière, uno de los guionistas más importantes de la historia del cine, co-escribe la adaptación de la novela ganadora del Premio Goncourt, escrita por Atiq Rahimi. En un guion mordaz y vívido, la actriz Golshifteh Farahani interpreta a una mujer angustiada en una zona en guerra, atendiendo a su marido herido, que se encuentra en un estado vegetativo después de recibir un disparo en el cuello.

En vida, cuando gozaba de todas sus facultades, fue un esposo cruel y tiránico. Ahora, ella siente que, a pesar de la abrumadora carga de cuidarlo, disfruta de una especie de libertad para decir lo que piensa a su marido, medio vivo y medio cadáver.

La mujer, joven y con dos hijas, alterna el tiempo que pasa en la casa, evitando a las guerrillas que siguen luchando en la calle, con el tiempo que pasa con su tía, una mujer liberada de todo yugo religioso y patriarcal que se queda a cargo de las niñas.

Tras muchas horas a solas con su esposo, ella comienza a contarle sus confidencias, tratándole como si fuese su piedra de la paciencia. Según esta leyenda árabe, una persona puede liberarse de todos sus pesares si le habla a una piedra en voz alta. Ahora su marido juega el papel de esa piedra.

A través de su relato descubrimos la vida de una mujer musulmana, sus pasiones, sus frustraciones, sus deseos y, sobre todo, su lucha contra la opresión masculina. Una película sensual, sugerente y que invita a soñar en un escenario devastado.

5. El Club, de Pablo Larraín

Dentro de películas con un argumento impactante, la pederastia siempre aparece como uno de los temas que más sensibilidades toca tanto en pantalla como en la vida real. El Club trata este tema desde una perspectiva única, contando la historia de un club oculto de pederastas en un pueblo costero de Chile.

El director de la película, Pablo Larraín, es un director chileno que ha creado películas complejas e inquietantes sobre un país que emerge de la negación sobre la dictadura de Pinochet. Sin embargo, lo cierto es que en las capas más internas de la sociedad sigue existiendo resentimiento y miedo, y su cine muestra este tipo de dolor.

El filme vuelve a esta idea de culpa y negación, que siempre parecen remontar a la política y la historia del país. Hay una intensidad claustrofóbica en el drama, con sabor a pesadilla.

Una violencia en el mismo relato cinematográfico

El maltrato infantil podría ser una metáfora de la tiranía política. Aún más extraño, los sacerdotes y su figura de monja carcelera han adquirido un pasatiempo: están entrenando a un galgo y preparándolo para lucrativas carreras locales. Es como si toda su sensualidad reprimida, su pecado y su odio a sí mismos se hubieran canalizado hacia este nuevo vicio de las carreras de perros.

Marcelo Alonso interpreta al padre García, el investigador especial de la iglesia, para destapar lo que ha estado sucediendo. Sin embargo, los sacerdotes resultan ser buenos para evitarlo, y cuanto más tiempo pasa allí, mayor es el argumento tácito para atemperar la justicia con misericordia. Por tanto, se elige un nuevo mártir como Jesucristo para hacer penitencia, para que así El Club quede olvidado para las instituciones, como ocurrió con la dictadura de Pinochet.



miércoles, 2 de marzo de 2022

Soñar con amigos: ¿qué significa?

Tus amigos, ¿están presentes en tus sueños? ¿te has pensado alguna vez qué puede significar su presencia? En este artículo hablaremos precisamente de la proyección onírica de la amistad.

Es natural soñar con gente conocida, pues ocupan una parte importante de nuestra vida mental. De hecho, soñar con amigos puede tener muchos significados: depende del escenario onírico donde aparezcan y del tipo de lazo afectivo que establezcas con ellos.

Por otro lado, la interpretación de los sueños es una práctica que se lleva a cabo desde los albores de la humanidad (ya aparece mencionada en la cultura del Antiguo Egipto, hace 4000 años). Afortunadamente, en la actualidad, sabemos más. La primera idea importante es que interpretar nuestros sueños sigue siendo una actividad de autoconocimiento más de que misticismo.

El funcionamiento del cerebro durante el sueño

Antes de nada, lo primero es darle una pincelada científica a la interpretación de los sueños. En concreto, un sueño es una sucesión de experiencias sensoriales fruto de la actividad cerebral durante la fase más profunda del sueño. En principio, las escenas que se experimentan no poseen una narrativa como tal, sino que se ordenan y se les da sentido al despertar y recordarlas.

El sueño profundo oscila entre dos fases, la REM y la nREM. Existen ciertas diferencias relevantes entre ellas:
  • Fase REM o Random Eye Movement: de manera paradójica, la actividad cerebral durante esta etapa es muy parecida a la de la vigilia, salvo porque el tronco cerebral bloquea el movimiento muscular para que no se reproduzcan las acciones que se sueñan. Se caracteriza por ondas cerebrales rápidas.
  • Fase no REM o nREM: en esta fase, se duerme de forma más profunda, con ondas cerebrales de frecuencias bajas -menos de 4 Hz-. Durante este estado, el cerebro reacciona mínimamente a los sonidos externos y es menos probable despertar.
En la fase REM se experimentan los sueños más extraños, largos y fáciles de recordar. Sin embargo, para cualquiera de las dos fases, soñar es más probable cuando las ondas cerebrales son débiles. Cuando estas son más fuertes, la sensación del sujeto no es tanto la de haber soñado como la de sentirse inconsciente durante toda la noche.

El significado de soñar con amigos

Los amigos son fuente de alegría y preocupación casi a partes iguales. Además, dada nuestra tendencia a sentirnos a gusto alrededor de personas compatibles con uno mismo, los amigos pueden llegar a ser una proyección personal en un contexto mental abstracto y proyectivo, como los sueños.

Puesto que la personalidad y las relaciones sociales suelen ser complejos y estar llenos de matices. A continuación, tienes varias interpretaciones sobre lo que significa soñar con amigos. Algunas son positivas y otras no tanto, así que no te pierdas ningún detalle.

Soñar con amigos que mueren

Ver morir a un amigo en sueños suele ser una pesadilla. Además el significado más básico es el intuitivo: temor a que a esa persona -o a alguien representativo para ti- le ocurra algo malo e irreversible; también puede escenificar el miedo a que la amistad que os une se termine.

Soñar con amigos del pasado

El significado más directo es que añoras a esas personas y sueñas con momentos y vivencias que recuerdas a su lado. Por otro lado, los sentimientos que tuvieras hacia ellos o ciertas impresiones emocionales podrían verse representados de forma abstracta en el contexto del sueño.

Personas desconocidas que son tus amigos en sueños

Todos creamos caras aleatorias en sueños, o incluso intercambiamos identidades y rostros. Este fenómeno es difícil de interpretar, pero soñar con amigos que no conoces en la vida real suele significar que estás explorando partes de ti que estaban ocultas hasta ese momento.

Ten en cuenta la complejidad de tus relaciones de amistad a la hora de interpretar tus sueños. Se trata de un buen ejercicio de autoobservación e introspección, así que tómate tu tiempo para explorar los sentimientos e ideas que despiertan este tipo de sueños. Recuerda, no es un estudio científico, pero nunca está de más sentarse a reflexionar de vez en cuando.

martes, 1 de marzo de 2022

Tipos de comunicación no verbal

Cuando hablamos de comunicar, por lo general, pensamos en un discurso, sin embargo, la comunicación se puede realizar de muchas otras formas. Examinamos los diferentes tipos de comunicación no verbal que existen.

Todo comunica es uno de los axiomas de la comunicación (Watzlawick, 1993). No hay nada en nuestras interacciones diarias con otras personas que no transmita un mensaje, incluso el silencio habla. Una mirada, un gesto, una postura corporal, el movimiento, la apariencia física, todo, absolutamente todo, comunica.

Así, de manera gruesa podemos decir que todos nos comunicamos de dos formas, una verbal -sobre la que tenemos más control- y otra no verbal -sobre la que tendríamos menos control-.

La comunicación no verbal hace referencia al conjunto de signos y sistemas de signos no lingüísticos que comunican o se utilizan para comunicar (Cestero y Penadés, 2017). Esta definición involucra, por un lado, a los hábitos y costumbres culturales (los signos y sistemas culturales) y, por otro lado, al sistema de comunicación no verbal. Ambos elementos tienen propiedades universales y particulares de cada lengua y cultura.

Si analizamos la comunicación no verbal en nuestras relaciones interpersonales o en el momento de expresar un mensaje de manera verbal, podemos observar sus distintas funciones. Entre estas funciones destacan las siguientes:

  • Enfatizar el lenguaje no verbal: para ello se utilizan los ilustradores, cuya función es reforzar el mensaje que estamos dando. Habitualmente las ilustraciones se realizan con las manos, aunque también participan, para dar énfasis, las cejas y los párpados superiores (Ekman, 2009).
  • Expresar sentimientos y emociones: podemos comunicar que estamos triste, felices o angustiados. Para ello usamos, principalmente, el rostro.
  • Sustituir una palabra: cuando hacemos un gesto con nuestro pulgar para expresar que algo está bien o que está mal.
  • Orientar la forma en la que el mensaje verbal debe ser interpretado: un mensaje puede ser entendido de una u otra forma de acuerdo con el tono de voz que utilicemos, la expresión que tengamos o los gestos que hagamos.
Los 3 tipos de comunicación no verbal

Para Patterson (2011), la comunicación no verbal está formada por dos componentes: el primero de ellos son las características fijas que están relacionadas con el diseño, la disposición del espacio y la apariencia física. Que sean fijas no quiere decir que no puedan cambiar, sino que en el momento exacto de la comunicación no varían de manera constante, como lo hace el otro componente.

El segundo componente son las características dinámicas que tienen como resultado “el intercambio fluido entre las personas en los distintos escenarios sociales” (Patterson, 2011). Entre estas se encuentran la distancia y la orientación, las miradas, la expresión facial, la postura el movimiento, el contacto corporal, las conductas vocales y las señales olfativas.

Todas estas formas de comunicación no verbal podemos clasificarlas en tres grandes categorías: la paralingüística, la kinesia y la proxémica.

1. La paralingüística

Estudia los aspectos no semánticos del lenguaje y que dependen, generalmente, de las emociones e intenciones del emisor. Entre estas podemos encontrar:

Tono de la voz

Es el grado de elevación de nuestra voz, puede ser grave o agudo. Se relaciona con los sentimientos y con el contenido de lo que estamos diciendo. Los tonos de voz agudos tienden a asociarse, dependiendo del contexto, con indecisión o duda. Mientras que los graves con firmeza, confianza.

El ritmo

Es la fluidez verbal, la cantidad de palabras que decimos por minuto. Cuando una persona habla muy rápido, se dice que es taquilálica; cuando habla muy lento, se afirma que es bradilálica. Es usual que las personas que están desesperadas o ansiosas hablen muy rápido, mientras que las que están calmadas y relajadas, lo hagan más despacio.

El volumen

Hace referencia a la intensidad con la que hablamos. Un volumen bajo se relaciona con la timidez, la tristeza o la sumisión. En cambio, un volumen alto transmite seguridad, autoridad, dominio.

El timbre

Es el espectro o registro específico de nuestra voz. Nos permite reconocer a una persona por su voz. Es una caracteriza singular de la voz de cada persona.

2. La kinesia

La kinesia es el estudio de lo que expresamos a través de los movimientos del cuerpo, los gestos y las posturas. En esta forma de comunicación se hallan las siguientes.

La expresión facial

Son todos aquellos gestos que transmitimos con el rostro. La sonrisa es un tipo de expresión facial. Se han identificado algunos tipos comunes de sonrisas, las sonrisas con labios tensos, la sonrisa torcida, la sonrisa con la mandíbula hacia abajo, sonrisa con una mirada hacia arriba (Allan y Barbara, 2006).

Las miradas

A través de nuestros ojos, trasmitimos mucha información. Por ejemplo, mirar mucho tiempo a una persona puede ser señal de que nos interesa, aunque también puede ser una señal de hostilidad, depende del contexto. Si bajamos la mirada, puede ser un indicador de inseguridad o que no nos agrada lo que estamos viendo.

De la misma manera en la que los movimientos oculares trasmiten actitudes y sentimientos, también pueden expresar la personalidad. Algunas personas miran más que otras. Aquellos que por naturaleza son más afectuosos, suelen mirar mucho, al igual que los individuos que tienen más necesidad de afecto (Davis, 1998).

La postura
Es la posición en la que se encuentra el cuerpo al caminar, al estar sentado, acostado o de pie. Tiende a reflejar el estado emocional de las personas sobre todo si están tensas. Cuando una persona está ansiosa o nerviosa tiende a asumir posturas rígidas o a moverse constantemente de un lado para otro. Las partes del cuerpo que más se analizan son los brazos, las manos y las piernas.

Los gestos

El gesto es otra forma de comunicación no verbal que comunica un mensaje determinado en lugar del habla o en conjunción con él. Con ellos se pueden comunicar sentimientos, desprecio, hostilidad, aprobación, afecto. También pueden indicar momentos de inestabilidad cognitiva y reflejar pensamiento que aún no se encuentran en el habla (Goldin-Meadow, 2014).

Los gestos más comunes incluyen agitar, señalar y usar los dedos para indicar cantidades numéricas. Otros gestos usuales son entrelazar las manos, frotarse la barbilla, las orejas o los ojos.

3. La proxémica

La proxémica hace referencia al espacio y la distancia que guardamos las personas cuando se comunican. Todos tenemos un espacio vital mínimo que resguardamos. En ocasiones, sentimos invadido este espacio cuando otra persona se acerca mucho a nosotros. Las zonas que marcan la distancia a la que consentimos que esté una persona son:
  • Distancia íntima (hasta 45 cm): es la distancia reservada para familiares y amigos íntimos.
  • Distancia personal (45 cm – 120 cm): se mantiene con personas conocidas, compañeros del trabajo o escuela, vecinos, etc. Son encuentros no íntimos.
  • Distancia social (120 cm – 360 cm): es la distancia que se tiene ante personas desconocidas a manera de protección.
  • Distancia pública (más de 360 cm): es a que se emplea para conferencias, discursos o eventos públicos.
El significado de cada uno de los tipos de comunicación no verbal que hemos visto no puede comprenderse de manera aislada del contexto. El significado de un gesto puede variar de una cultura a otra, e incluso de una situación a otra. Tampoco pueden entenderse separado de otros indicadores no verbales y verbales. Así que, toda interpretación debe realizarse conectada al contexto social y comunicativo en el que aparece determinada expresión no verbal.